Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA 

Playa del Carmen, Quintana Roo.— En el marco del tiempo ordinario, la homilía del XIV Domingo, dieron inicio los festejos patronales, decanatales y de la ciudad de Playa del Carmen.

Comunidad 

Desde muy temprano la comunidad empezó a congregarse en la parroquia y en la capilla dedicadas a Nuestra Señora del Carmen, para organizar la realización del evento, bajada de la Santa Patrona, la kermés parroquial, la procesión, etc.

Capilla Nuestra Señora del Carmen 5ª avenida con Juárez

Fue una numerosa concurrencia con sus ternos típicos de la península de Yucatán, acompañados por la comunidad de oaxaqueños radicados en la ciudad, así como los danzantes prehispánicos, que caminaban en procesión ordenadamente saliendo de la capilla ubicada en parque Fundadores. 

Motociclista de la dirección de tránsito municipal

El orden era el siguiente, al frente el motociclista de tránsito, seguido de un vehículo de la Unión de locatarios del mercado municipal. Inmediatamente los danzantes prehispánicos, agrupación de oaxaqueños. 

Locatarios del mercado municipal

Luego iban el acolitado, seguido de las damas con sus ternos, la embajadora 2026; así como quienes cargaban a la Virgen del Carmen haciendo un rítmico movimiento balanceando a la Patrona de izquierda a derecha. Y finalmente, seguidos de la comunidad en general.

Danzantes prehispánicos 

Sin importar los candentes rayos del sol, la procesión avanzaba alegre, entre cánticos, danzas prehispánicas y el rezo del Santo Rosario, sobre la 5ª avenida, hasta la calle 14 con 15 avenida, dónde los recibió el párroco Enrique Flores Álvarez, acompañado de un obispo invitado del Estado de México que daban la recepción y bendición a los fieles que iban ingresando a la parroquia.

Comunidad de oaxaqueños

La seguridad de los fieles estuvo resguardada en todo momento por la dirección de tránsito, seguridad pública municipal de Playa del Carmen.

Acolitado

  • Homilía

La homilía se centró en el Evangelio de San Mateo capitulo 11, versículos 25-30, donde Jesús invita: a «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré».

Jesús elogia la sencillez de los humildes y revela que los misterios de Dios no se entienden por la soberbia o la erudición, sino con el corazón abierto de los pequeños.

En un mundo marcado por el estrés, las preocupaciones y el dolor, Jesús ofrece su yugo como algo llevadero y una carga ligera; es decir, enseña a servir a los demás y a llevar las dificultades de la vida apoyados en su amor, cambiando la pesadez de las obligaciones en una fuente de paz y verdadero descanso.

  • Cristo no quiere que enfrentes solo, las cargas que llevas hoy.

La reflexión del Evangelio es para recordar que Jesús revela el amor del Padre a los sencillos invitándolos a confiar plenamente en Él. En medio del cansancio, las preocupaciones y las pruebas, Cristo ofrece descanso y su enseñanza de que su yugo es para liberar no esclavizar.

Abrir el corazón a Dios con humildad permite descubrir que no camines solo. Cuando pones tu vida en sus manos, encuentra la fuerza para seguir adelante con esperanza y paz.

Que esta Palabra renueve tu confianza en el Señor y te anime a descansar en su amor, llevando las cargas junto a Aquel que nunca te abandonara.

#DiócesisCancúnChetumal

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