La llamada manosfera toma las inseguridades de los hombres, especialmente jóvenes, y los acerca a la violencia. Esto debes saber.

POR  DLF Redacción

Por María del Rosario Alfaro Martínez, directora Ejecutiva de GuardianesUno de los espacios digitales más preocupantes hoy en día es la manosfera: una red de comunidades, influencers y contenidos que promueven una visión distorsionada, violenta y machista de lo que significa “ser hombre”.

En la manosfera se multiplican mensajes que afirman que los hombres deben ser duros, dominantes, insensibles y superiores a las mujeres. Rechazan toda expresión de vulnerabilidad y desprecian la empatía.

A menudo disfrazados de motivación o consejos de vida, estos discursos capturan a chicos en búsqueda de identidad, especialmente si no tienen figuras masculinas cercanas con quienes identificarse.

Desde 2025, la manósfera ha seguido creciendo en plataformas como TikTok, YouTube Shorts, Discord y comunidades de gaming. Cada vez más adolescentes encuentran allí respuestas a sus dudas sobre la masculinidad, el amor, el éxito y el lugar del hombre en la sociedad.

En este tiempo se han hecho más visibles casos de influencers vinculados a estos discursos, así como debates públicos sobre la influencia de la manósfera en la violencia de género, el acoso en línea y la radicalización de jóvenes. Algunas plataformas han comenzado a tomar medidas, como advertencias en ciertos contenidos, restricciones a cuentas repetidamente infractoras y guías educativas para familias y escuelas.

Aunque los nombres y las tendencias cambian, el núcleo del mensaje sigue siendo el mismo: una visión distorsionada de la masculinidad que exalta la dureza, el dominio y el desprecio por la vulnerabilidad, y que presenta a las mujeres como enemigas, trofeos o instrumentos.

¿Por qué es un riesgo?

Porque la adolescencia es un momento clave para construir la identidad. Y si un adolescente encuentra en internet más referentes que en casa, en la escuela o en la comunidad, puede formar su idea de masculinidad desde el miedo, el odio o el aislamiento emocional.

En Guardianes decimos que muchos niños y adolescentes crecen sin un modelo claro de lo que significa ser hombre desde el respeto, la ternura y la conexión. La manosfera llena ese vacío, pero con respuestas peligrosas.

Señales de alerta

A las señales que ya mencionamos, puedes añadir otras que pueden indicar que un adolescente está entrando en la dinámica de la manósfera:

  • Comentarios despectivos hacia las mujeres o justificación de actitudes machistas.
  • Rechazo o burla ante la expresión emocional, propia o ajena.
  • Admiración por influencers que promueven el poder o la humillación como éxito.
  • Frases como “las mujeres solo buscan dinero” o “ser bueno es de perdedores”.
  • Aislamiento o irritabilidad frente a figuras femeninas cercanas.
  • Estas señales no siempre indican algo grave, pero sí invitan a abrir conversaciones.
  • ¿Qué podemos hacer como madres, padres o cuidadores?
  • Escuchar sin juzgar. Crear un espacio para hablar de lo que ven y piensan.
  • Mostrar que ser hombre también es sentir, cuidar, llorar y pedir ayuda.
  • Ayudarles a identificar referentes positivos, en casa y fuera de ella.
  • Supervisar sin invadir: saber qué consumen en redes y dialogar al respecto.
  • Acompañar: evitar que pasen mucho tiempo en línea sin adultos presentes.
  • Reforzar la autoestima y pertenencia, para que no busquen aceptación en comunidades peligrosas.

Estas señales no son un diagnóstico, pero sí una invitación a abrir una conversación con calma y sin acusaciones.

¿Qué grupos y lenguajes hay dentro de la manósfera?

Dentro de la manósfera circulan distintos grupos y etiquetas. No todos los jóvenes que consumen estos contenidos se identifican con todos ellos, pero es útil conocerlos para reconocer el lenguaje que usan:

  • Redpill / “hombres alfa”: hablan de “despertar” a una supuesta verdad oculta sobre las relaciones, y promueven estrategias para “dominar” en el amor y en la vida social.
  • MGTOW (“Men Going Their Own Way”): proponen que los hombres se alejen de las mujeres y de la vida familiar, presentando el compromiso y la paternidad como trampas.
  • Incels (“involuntarily celibate”): comunidades donde se alimenta el resentimiento hacia las mujeres y hacia otros hombres, llegando en algunos casos a justificar o incluso exaltar la violencia.

Un rasgo común es el uso de un lenguaje muy polarizado: “nosotros contra ellas”, “todos los hombres”, “todas las mujeres”, y la idea de que las relaciones son una guerra o un negocio en el que alguien siempre gana y alguien siempre pierde.

El valor de ser hombre

Decirles con claridad que hombre se escribe con H de Honesto, Humilde, Humano. No con “H” de Herir, Hostigar y Humillar. En sus manos está hacer que la H deje de ser muda y exprese lo mejor de ellos.

Desde la fe también podemos ofrecer otros referentes. En la carta a Filemón, Pablo invita a recibir a Onésimo, un esclavo que regresa no como siervo, sino como hermano amado. Esta imagen recuerda que la verdadera masculinidad no se afirma en el control, sino en la capacidad de reconocer al otro como igual, con dignidad y ternura. Educar para esa forma de ser hombres también es un acto espiritual. Eduquemos como Pablo a más Filemones: equitativos, humanos y fraternos.

https://desdelafe.mx/familia/escuela-para-padres/que-es-la-manosfera-y-por-que-es-un-riesgo-para-los-jovenes-en-redes-sociales

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