Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
La Iglesia de San Francisco de Asís de Yaxcabá es uno de los templos coloniales más importantes del centro de Yucatán y representa un símbolo de la historia, la fe y la identidad de la comunidad.
Su origen se remonta a los primeros años de la evangelización de la región. Después de la conquista española, los frailes franciscanos establecieron una doctrina en Yaxcabá para difundir el cristianismo entre la población maya. El primer templo fue una construcción sencilla de materiales perecederos, que con el tiempo fue sustituida por un edificio de mampostería.
El templo actual fue construido durante el siglo XVIII. Se sabe que en 1753, durante una visita pastoral, el obispo Fray Ignacio de Padilla y Estrada bendijo la iglesia cuando estaba prácticamente concluida. Su arquitectura corresponde al estilo colonial franciscano, con una fachada sobria, dos torres campanario y un amplio atrio que durante muchos años también funcionó como cementerio.
Aunque originalmente estuvo dedicada a San Francisco de Asís, existen registros de que en algún periodo también fue conocida bajo la advocación de San Pedro Apóstol. Sin embargo, el pueblo ha conservado una fuerte devoción a la Santa Cruz Verde, cuya fiesta tradicional continúa siendo una de las celebraciones religiosas más importantes del municipio.
A lo largo de su historia, la iglesia ha sido testigo de acontecimientos trascendentales para Yaxcabá, como la Rebelión de Jacinto Canek en 1761 y los enfrentamientos de la Guerra de Castas en el siglo XIX. A pesar de esos conflictos, el templo ha permanecido como el principal centro religioso de la comunidad.
En la actualidad, la Iglesia de San Francisco de Asís sigue siendo el corazón espiritual de Yaxcabá. Además de las celebraciones litúrgicas, es un importante patrimonio histórico y arquitectónico de Yucatán, reconocido por su valor cultural y por conservar elementos originales de la época colonial.
