edacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Puedes ir a Misa… y aun así perderte lo más importante.
No porque Dios no esté… sino porque el corazón a veces no llega con Él.
Aquí 5 errores más comunes de lo que pensamos:
- 1). Llegar tarde. No es solo perder tiempo… es perder el inicio de un encuentro con Aquel que te estaba esperando.
- 2). No responder. La Misa no se mira, se vive. Es diálogo de amor, no un momento para ser espectador.
- 3). Vivir distraído. El cuerpo está presente… pero el alma lejos. Y así, poco a poco, el corazón se enfría.
- 4). No dar gracias después de comulgar. Recibes a Cristo… y te vas sin hablarle. Ese instante es de los más íntimos que puedes tener con Dios.
- 5). Salir inmediatamente. Como si todo hubiera terminado… cuando en realidad, la misión apenas comienza afuera.
La Misa no es rutina. No es obligación. Es un encuentro real, vivo y transformador.
Y cada pequeño detalle… tiene un peso eterno.
- Te dejo esta breve Reflexión:
A veces no necesitamos “ir más” a Misa… sino estar mejor en ella. Porque cuando el corazón realmente se encuentra con Dios, una sola Misa puede cambiarlo todo.
