Por Gisselle Rodríguez López

Don Manuel Bernal Velasco, nacido el 26 de diciembre de 1937 en el seno de una familia de quien heredó la devoción a Nuestra Señora del Carmen, 

Una familia numerosa que, no comenzó su historia entre bicicletas ni motores, sino en la albañilería, oficio que dejó a los 33 años por motivos de salud. Fue entonces cuando, casi sin proponérselo, encontró otro camino. Primero el pequeño negocio de ropa y calzado en la Avenida Carranza, y luego, a inicios de los años setenta, la llegada de un taller vecino que despertó su curiosidad.

Ahí empezó todo. Miró, preguntó, intentó. Lo que al principio parecía complicado —como el armado de rines— con el tiempo se volvió parte de su rutina. La enseñanza de Don Pedro Flores no sólo le dio un oficio, sino una dirección. En 1972, ese aprendizaje tomó forma en la Agencia “El Timbre”, un taller que con los años cambió de ubicación, pero no de esencia.

De la Carranza al callejón Ignacio Zaragoza, después a la calle Madero, más tarde a Dos de Abril y finalmente a la colonia Lindavista, el taller fue creciendo junto con su nombre, sin olvidar la devoción a la Virgen del Carmen, a quien se encomendaba, pidiendo su intercesión. En ese recorrido también hubo manos que ayudaron y momentos que marcaron su vida.

En la década de 1980, Don Manuel organizaba carreras de ciclismo en fechas como el Primero de Mayo, el 24 de diciembre y fin de año, con rutas desde Catemaco a lugares como Juan Díaz Covarrubias, Sontecomapan o Coyame. Eran competencias con premios y apoyo de las autoridades municipales, que reunían a ciclistas y público en un ambiente comunitario.

Hoy, a sus 88 años, Don Manuel sigue presente en la vida cotidiana de Catemaco. Aún se le puede ver recorrer las calles, a paso tranquilo o sobre su bicicleta, como parte de ese paisaje que no cambia del todo. Sus manos, firmes todavía, cuentan sin palabras lo que ha sido su vida: trabajo constante y un paciente aprendizaje.

De su taller quedan las historias, los recuerdos de quienes pasaron por ahí y el eco de un oficio aprendido con el tiempo. Y así, entre recuerdos y pasos lentos, su historia forma parte de lo que Catemaco guarda sin decirlo. ©ACG — Videomania 2026 • Catemaco—

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