Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
TU RETO PERSONAL
En el calendario que hemos preparado para el próximo año, cada mes contiene una fotografía de alguna de las estancias del monasterio, entremezclada con alegres dibujos de monjitas y con un reto para cada mes.
Siempre nos hace mucha gracia que, cuando muchos de vosotros pasáis por aquí de visita, nos preguntáis cómo es posible que desde aquí, desde la clausura, surjan tantos “retos” o nos pasen tantas cosas.
Y siempre decimos entre risas: “Pues si todo esto nos sucede “entre cuatro paredes”… ¡cuánto más os sucederá a vosotros!”. Así que este año, la priora, nos sorprendió con la idea de hacerlo así, para que pudierais poner imagen a algunos de los lugares desde donde surgen los retos.
Sí, ciertamente vivimos en un monasterio muy grande, con estancias preciosas, algunas llenas de historia, otras renovadas en diferentes etapas… pero lo que realmente lo llena todo de Vida es lo que se vive dentro: es Cristo quien invade cada una de nuestras vidas y hace historia con nosotras. ¡Con Él no hay dos días iguales!
Pero, en realidad, también tú estás llamado a esto: a descubrir a Cristo vivo y real en medio de tu día a día. Allá donde recorres horas de tu tiempo, con las personas con las que compartes la vida, con las dificultades y las alegrías que te aguardan a cada instante. Ahí también está Él. Lo que sucede es que está en nuestra libertad el despertar cada día el deseo de descubrirlo.
Pero, como dice San Pablo, “nosotros creemos que Cristo resucitó, si no, vana sería nuestra Fe” (1 Co 15, 14). Y si está vivo, entonces se manifiesta de mil maneras, por lo que ¿cómo no pedirle cada día ojos para verle actuar y un corazón para poderle experimentar?
Hoy el reto del amor es hacer tu propio reto. Hoy pídele al Señor descubrirle en un acontecimiento del día y ver con claridad qué te está queriendo decir a través de lo sucedido. Y después comparte tu Alegría contándoselo a alguna persona de tu confianza. ¡Cristo está vivo, búscalo!
VIVE DE CRISTO
