Buenos días. Hoy sor María Jesús nos lleva al Señor. ¡Que pases un feliz día!
NUESTRO PADRE DIOS
He recibido la visita de una amiga que venía acompañada por uno de sus hijos, al que había visto en fotos. Le miraba y sacaba un montón de rasgos parecidos a su madre; otros, a su padre, claro, pero menos.
Otros amigos también nos han visitado estos días y nos enseñaban la foto de sus padres, ya mayores e impedidos para viajar. También nos salía comentar: «¡Cada vez te pareces más a tu madre!». «Sí, es verdad, en todo, incluso en el carácter», nos ratificó su mujer, que le acompañaba.
Después, en coro, recordé la cita del Génesis: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza».
Estamos celebrando la fiesta de Todos los Santos. Dentro de cada familia religiosa, además, hay otro día en que celebraremos la fiesta de Todos los Santos de la Orden.
En el Antiguo Testamento, Dios pide al pueblo: «Seréis santos porque Yo, vuestro Dios, soy Santo». Dios quiere que nos parezcamos a Él.
Los santos se parecían mucho, en todo. ¡Qué bueno si reconociera en mí alguno de los rasgos de mi Padre!
Él tiene un Corazón Misericordioso, es Amor, es la Bondad, la Verdad…
¿También pueden decir de mí que cada vez me parezco más a mi Padre?
¿Veo en mis hermanas, mis padres, mis compañeros, mis amigos… en los otros, que se parecen a su Padre? ¿Sé reconocer los rasgos del Padre en sus hijos?
Cada uno tenemos algún parecido con nuestro Padre, pero muchas veces nos pasa desapercibido.
Hoy el reto es fijarse en los que estarán con nosotros y reconocer algún rasgo del Padre que tengan, y darle gracias por ese hijo que se parece en algo a Él… También fijarte en algún rasgo que tú tienes semejante al Padre y alegrarte de esa semejanza.
VIVE DE CRISTO
