Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Hay una iglesia en la Sierra Gorda cuya fachada cuenta, piedra por piedra, la historia de la Pasión de Cristo. Y es diferente a las otras cuatro.

En medio de la Sierra Gorda de Querétaro se encuentra la Misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol, una de las cinco misiones franciscanas que fueron inscritas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura

(UNESCO) como Patrimonio Mundial en 2003.

Construida entre 1760 y 1766, esta misión forma parte de un conjunto de cinco misiones que fueron levantadas durante el siglo XVIII, en la última etapa de evangelización de la Sierra Gorda, y sus fachadas son uno de los mejores ejemplos del encuentro entre la tradición arquitectónica europea y la creatividad de los pueblos indígenas de la región.

  • Pero Tancoyol tiene algo que la hace especialmente interesante

Su fachada está dividida en cinco calles verticales, una característica que la distingue de las otras cuatro misiones. En ella aparecen columnas salomónicas, pilastras estípites, abundante decoración vegetal, santos y ángeles, pero también símbolos relacionados con la Pasión de Cristo.

Si te fijas con atención, los ángeles que aparecen en los extremos sostienen distintos elementos relacionados con ese relato: el látigo, la Santa Faz, la columna de la flagelación, la escalera, la cruz, el mazo, el racimo de uvas y la lanza.

La composición lleva la mirada hacia la gran cruz central y representa, de manera visual, el recorrido desde la flagelación hasta la crucifixión.

También destaca el ventanal de forma romboidal que ocupa el centro de la fachada y que está rodeado por el cordón franciscano. En la portada se pueden encontrar además representaciones de santos y elementos de la tradición cristiana mezclados con motivos que reflejan la participación indígena en la construcción y decoración del templo.

Ese es precisamente uno de los aspectos más interesantes de las misiones de la Sierra Gorda: no son simplemente iglesias con decoración barroca. Sus fachadas reflejan un intercambio cultural en el que los misioneros y los pueblos indígenas participaron en la creación de un lenguaje artístico propio, donde aparecen símbolos religiosos junto a motivos vegetales y representaciones de la fauna de la región.

Y sí, esta es ya la tercera de las cinco misiones franciscanas de la Sierra Gorda que publicamos en Espíritu Curioso o como ustedes me conocen, “El Sabías qué. Todavía nos faltan dos para completar este recorrido por uno de los conjuntos históricos más importantes de Querétaro.

Espíritu Curioso, a ti ¿qué te parece esta fachada de la Misión de Tancoyol? ¿Te adentrarías en la Sierra Gorda de Querétaro para conocerlas todas?

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