Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
¿Sabías que la Misión de San Miguel Concá es la más pequeña del conjunto franciscano de la Sierra Gorda y, al mismo tiempo, una de las que mejor refleja el encuentro entre las tradiciones indígenas y el arte europeo del siglo XVIII?
Ubicada en el municipio de Arroyo Seco, Querétaro, esta misión comenzó a construirse hacia 1754 y fue concluida en 1758 por los franciscanos que evangelizaron la Sierra Gorda bajo el impulso de fray Junípero Serra. Hoy forma parte del conjunto de misiones declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO debido a que representan un ejemplo excepcional del intercambio de valores entre las culturas indígenas de la región y los misioneros franciscanos durante la última etapa de la evangelización del norte de la Nueva España.
Lo más interesante está en su fachada. A simple vista parece un templo barroco más, pero cada elemento tiene un significado. En el centro destaca el escudo franciscano con los brazos cruzados de Cristo y de san Francisco de Asís sobre la cruz, símbolo de la orden. Entre la abundante decoración vegetal aparecen vides que envuelven las columnas, una referencia al cristianismo, mientras que también se incorporaron figuras y motivos inspirados en la tradición indígena, como el águila y el conejo, asociados al Sol y la Luna. Esa combinación no fue casual: refleja cómo los artesanos indígenas dejaron su propia visión plasmada en la piedra junto con los símbolos cristianos.
En la parte superior puede verse a San Miguel Arcángel venciendo al demonio, recordando el triunfo del bien sobre el mal. A los lados aparecen personajes como San Roque y Fernando III de Castilla, figuras importantes dentro del programa iconográfico diseñado para la misión. Cada relieve cuenta una historia y convierte la fachada en un auténtico libro de piedra.
Después de casi 270 años, esta misión sigue en pie como testimonio de una época en la que dos mundos muy distintos terminaron creando algo único, razón por la que continúa siendo uno de los mayores tesoros históricos de Querétaro y de México.
Espíritu Curioso, después de conocer la historia de esta misión, ¿qué fue lo que más te sorprendió: el simbolismo escondido en su fachada o que un templo tan pequeño sea Patrimonio de la Humanidad?
