Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Con profundo pesar seguimos las noticias sobre los fuertes terremotos que han afectado a Venezuela. Dos poderosos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, sacudieron al país con apenas unos segundos de diferencia, provocando el colapso de edificios, escenas de angustia y el despliegue de equipos de rescate que continúan buscando sobrevivientes.
Las autoridades aún trabajan para evaluar la magnitud de la emergencia y el número de personas afectadas.
Hoy quiero elevar una oración por cada familia venezolana. Que Dios proteja a los niños, a las madres, a los padres y a los adultos mayores.
Que fortalezca a quienes buscan a sus seres queridos y cuide a los bomberos, médicos, policías y voluntarios que arriesgan su vida para salvar a otros.
Si estás leyendo este mensaje, te invito a dedicar unos minutos para orar por nuestros hermanos venezolanos.
En momentos tan difíciles, la fe, la esperanza y la solidaridad pueden brindar fortaleza a quienes más lo necesitan.
Que Dios abrace a Venezuela, conceda consuelo a las familias afectadas y permita que muchas personas sean encontradas con vida.
Venezuela, millones de corazones están con ustedes.
