Por Rodolfo Álvarez Riveroll/HOZANA
Hoy, 3 de mayo, celebramos el Día de la Santa Cruz y el Día del Albañil.
En Alvarado, esta fecha marca también el inicio de una de las tradiciones más emblemáticas: las Cruces de Mayo, una fiesta que mezcla la fe, la cultura y la alegría del pueblo.
Durante todo el mes, los barrios se organizan para levantar altares y monumentos dedicados a la cruz, adornados con flores, papel y creatividad, convirtiendo las calles en espacios de convivencia y celebración.
- Esta tradición además de religiosa, es identidad, música jarocha, fandango, gastronomía, convivencia y orgullo alvaradeño que se vive cada domingo de mayo hasta llegar a la gran fiesta final.
Al mismo tiempo, hoy reconocemos a los trabajadores de la construcción a quienes colocan una cruz en lo más alto de sus obras como símbolo de protección, fe y esperanza para que todo salga bien.
- Fe que protege, tradición que une y manos que construyen.
Orgullo que se vive, tradición que nos identifica.
