Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
¿Sabías que las casas blancas con techos rojos de Mazamitla no son casualidad?
Este estilo viene de una mezcla de tradición y funcionalidad. El color blanco en las fachadas se usaba desde la época colonial porque ayuda a reflejar el calor y mantener frescos los interiores, algo clave en un pueblo rodeado de bosque pero con días soleados. Además, la cal con la que se pintaban tenía propiedades desinfectantes, así que también era una solución práctica.
Las tejas rojas, por su parte, están hechas de barro cocido, un material abundante en la región. Su forma curva no es solo estética: permite que el agua de lluvia escurra fácilmente, algo importante en una zona con clima húmedo y neblina frecuente. Con el tiempo, esta combinación se volvió parte de la identidad visual del pueblo, al punto de que hoy se cuida para conservar su imagen de “Suiza mexicana”.
Y en medio de ese paisaje destaca la Parroquia de San Cristóbal. Su estilo no es el típicos colonial que ves en muchos pueblos de México. Fue construida en el siglo XX con una inspiración ecléctica que mezcla elementos chinos y europeos, por eso sus torres puntiagudas llaman tanto la atención. No es casual que se haya vuelto el símbolo más reconocible del lugar.
Mazamitla, Jalisco, no solo es bonito porque sí. Cada detalle, desde el color de sus casas hasta la forma de su iglesia, tiene una razón detrás. Y cuando entiendes eso, el lugar se disfruta de otra manera. IG: jsalas_foto
