Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA 

Duele aceptarlo, pero es verdad…

Solo quien ha pasado estas fechas en silencio sabe lo pesado que puede sentirse el corazón.

Mientras algunos discutimos por cosas sin sentido o dejamos que el enojo nos gane, hay quienes hoy no tienen con quién brindar, a quién abrazar ni una mesa donde sentirse en casa. Hay ausencias que pesan más en Navidad y fin de año.

  • Reflexión

No todos necesitan regalos, muchos solo necesitan compañía, una llamada, un mensaje sincero o un poco de comprensión. Dejemos a un lado el estrés, las peleas, etc., lo verdaderamente valioso es el amor que damos y el tiempo que compartimos.

  • Seamos ese gesto bonito para alguien. A veces, un detalle puede cambiar una noche entera.

Comparte si crees que esta temporada también es para despertar empatía y humanidad. David Barrera.

#diocesiscancunchetumal

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