Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
¿CUÁL ES LA TUYA?
Al acabar la limpieza del sábado, juntamos todos los trapos y mopas de los distintos oficios para lavar. Es mejor llenar la lavadora. Pero claro, cuando recogí todos los trapos y mopas tendidos, se me hizo imposible distribuirlos. Mismos tamaños, colores, tonos… ¡Todas podían ser mías o todas de otras!
Así que dejé todo sobre una mesa y fui llamando a las hermanas que habían echado algo para lavar. El dilema se solucionó rápidamente: una vino y dijo: «Yo la reconozco por esta marca», y cogió su mopa. Otra vino y dijo: «Esta, más despeluchada, es mía; tiene mucho tiempo». Otra descubrió la suya por su tamaño: era más pequeña de lo normal. Y con los trapos ocurrió lo mismo.
Una vez todo distribuido, miraba a Jesús y me conmovía: el mundo está lleno de gente y, sin embargo, Él sabe reconocerte entre todos. No eres una persona más, uno entre muchos: eres tú, con tu historia, tu manera de ser y todo lo que llevas dentro.
Jesús te ama y se deleita en ti. ¿No te conmueve todo un Dios que te reconoce, que te ha creado, que ha muerto y ha resucitado por ti y que, aunque estuvieses solo en el mundo, volvería a hacer todo lo que ha hecho por ti?
Quizá a veces te sientas uno más, como si poco importara lo que vives, lo que haces o lo que llevas dentro. Pero Jesús te conoce y te ama porque eres suyo. No tienes que demostrarle que vales ni compararte con nadie. Él te conoce tal como eres y te ama. ¿No descansas al considerar esto?
«Eres precioso ante mí, de gran precio, y yo te amo» Is 43, 1-4
Hoy el reto del amor es que dejes de juzgarte y des gracias al Señor por tu vida, por haberte creado. Agradece tres dones que te ha regalado y recuerda que, para Él, no eres uno más entre muchos. ¡Jesús te ama!
VIVE DE CRISTO
