Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Al cumplirse el primer aniversario luctuoso del Papa Francisco, los obispos de México invitamos a todo el pueblo de Dios a recordar con gratitud su vida y su legado, que dejó una huella profunda en la Iglesia y en el mundo: una Iglesia cercana, misericordiosa y en salida, con un profundo compromiso misionero, especialmente con los más vulnerables y abierta a la escucha para discernir la Voz del Espíritu.

Fue el primer Papa latinoamericano y jesuita. Francisco —quien se definía como venido del “fin del mundo”— será recordado como el Papa de la Misericordia, del compromiso ecológico, de la promoción de la fraternidad, de la escucha y de una mayor participación de la mujer en la vida de la Iglesia.

Su visita a México en 2016 permanece viva en nuestra memoria como momento de gracia. En sus palabras y gestos nos animó a no caer en la resignación ni en la indiferencia, sino a ser una Iglesia que acompaña, que consuela y que se compromete con la dignidad de cada persona, especialmente de quienes más sufren.

Hoy, su legado nos interpela de manera especial ante los desafíos que vivimos como país. En medio de la violencia, la polarización y el dolor, su llamado a construir una cultura del encuentro y a caminar como hermanos, siempre cercanos a los más vulnerables, sigue siendo una tarea urgente para todos.

Por ello, exhortamos a todo el Pueblo de Dios, a elevar sus oraciones este 21 de abril por el eterno descanso del Papa Francisco, para que goce ya de la misericordia divina que tanto predicó; y a renovar nuestro compromiso de vivir y anunciar el Evangelio con alegría, pasión y cercanía, como él nos lo enseñó. Comunicado, Prot. No. 171/26.

+ Héctor M. Pérez Villarreal

Obispo Auxiliar de México

Secretario General

+ Ramón Castro Castro

Obispo de Cuernavaca

Presidente

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