Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
La Iglesia católica que peregrina en México expresa su profundo dolor y unión con el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa ante la imposibilidad de celebrar la Santa Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, hecho que hiere la libertad religiosa y la sensibilidad de millones de fieles en el mundo en el inicio de la Semana Santa.
- En comunión con el Patriarcado Latino de Jerusalén, la Custodia de Tierra Santa y el Santo
- Padre León XIV, nos unimos al llamado urgente a detener la violencia, rechazar el uso de la religión como justificación del conflicto y reconocer en todo ser humano a un hermano. Como ha recordado el Papa, “la violencia solo engendra más violencia”, y el camino de la paz pasa por la misericordia, el respeto y el reconocimiento del otro.
Desde nuestra realidad en México, donde la Iglesia trabaja activamente por la construcción de la paz, el diálogo y la reconciliación, este acontecimiento nos interpela y nos impulsa a renovar nuestro compromiso por una cultura del encuentro. Creemos firmemente que la paz no se construye desde la imposición o la violencia, sino desde el respeto, la justicia, el diálogo y la fraternidad.
- Cristo, Rey de la paz, nos enseña desde la cruz el camino del amor que vence toda violencia. Por ello, nos unimos a la súplica de la Iglesia en Tierra Santa para que cesen los enfrentamientos, se
- respete la libertad religiosa y se atienda con caridad a quienes sufren las consecuencias de la guerra.
Elevamos nuestra oración por todos los pueblos afectados, especialmente en estos días santos, para que el Señor conceda el don de la paz y fortalezca la esperanza en medio del dolor.
- Comunicado de Prensa Conjunto
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa Ciudad Santa de Jerusalén Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026: Esta mañana, la Policía israelí impidió al Patriarca Latino de Jerusalén, Su Beatitud el cardenal Pierbattista Pizzaballa, jefe de la Iglesia católica en Tierra Santa, junto con el Custodio de Tierra Santa, el reverendísimo padre Francesco Ielpo, OFM, guardián oficial de la Iglesia del Santo Sepulcro, entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, cuando se dirigían a celebrar la Misa del Domingo de Ramos.
Ambos fueron detenidos en el trayecto, mientras avanzaban de forma privada y sin ninguna característica de procesión o acto ceremonial, y se les obligó a regresar.
Como resultado, y por primera vez en siglos, a los responsables de la Iglesia se les impidió celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Este incidente constituye un grave precedente y una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada a Jerusalén.
Los responsables de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el inicio de la guerra, han cumplido con todas las restricciones impuestas: se cancelaron las reuniones públicas, se prohibió la asistencia y se organizaron transmisiones de las celebraciones para cientos de millones de fieles en todo el mundo que, durante estos días de Pascua, dirigen sus ojos a Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Impedir la entrada al cardenal y al Custodio, quienes tienen la más alta responsabilidad eclesiástica sobre la Iglesia católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y gravemente desproporcionada.
Esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones impropias, representa un alejamiento extremo de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto al Status Quo.
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa expresan su profundo dolor a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por el hecho de que la oración en uno de los días más sagrados del calendario cristiano haya sido así impedida.
Prot. 150/26. Comunicado. Ciudad de México, 31 de marzo de 2026 p.d. Adjuntamos el Comunicado de prensa conjunto del Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santo.
+ Ramón Castro Castro
Obispo de Cuernavaca
Presidente
+ Héctor M. Pérez Villarreal
Obispo Auxiliar de México
Secretario General
