Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Cómo ser novio de tu alma gemela

Entrega 7

Algunos tienen miedo de salir con alguien porque sus padres se divorciaron y les asusta entregar su corazón por completo. Algunos tienen miedo a la vocación al sacerdocio y caen en la parálisis por análisis: “Bueno, no sé si debo ser sacerdote, no sé, tal vez”. Y se quedan en: “¿Es una semilla de manzana o es una semilla de naranja? Podría ser una semilla de manzana, podría ser…”. Para saberlo debes ponerla en la tierra. Hemos perdido el hecho de que la acción es una de las mayores herramientas de discernimiento. 

Una profesora de la Universidad de Boston descubrió que no había estudiantes universitarios teniendo citas en el campus. Ella, un poco perturbada por esto, les dijo a sus alumnos: 

—Bien, les daré puntos extras en mi clase si tienen una cita. 

Los estudiantes le dijeron: 

—¿De verdad? 

—Sí, una cita de la siguiente manera: Tienes que invitarla a salir cara a cara, no puedes esconderte detrás de una aplicación. La salida debe ser sin besos, sexo, ni alcohol. A los que hagan eso les voy a dar puntos extras. 

Los estudiantes estaban intrigados con este concepto revolucionario, uno de primer año dijo:

—Es fácil enredarte con alguien que acabas de conocer, en una habitación oscura después de unas copas, pero pedirle a alguien una cita a plena luz del día, cuando tienes que saber su nombre, puede ser aterrador. —Y agregó—: ¿Cómo le pedirías a alguien que saliera contigo, es decir, exactamente con que palabras? 

Lo que está pasando es que muchas veces no sabemos cómo cortejar a una chica adecuadamente. En ocasiones, cuando entramos en una relación, no definimos qué tipo de relación es, ni siquiera pensamos en eso. ¿Por qué? Bueno, a veces simplemente porque no pensamos. 

Escuché a un psiquiatra que explicaba que las mujeres tienen una actividad neurológica muy alta las 24 horas del día, incluso mientras duermen. El cerebro masculino, en cambio, entra en períodos de hibernación aun estando despierto. Es cierto y ustedes saben de qué hablo. Sucede en esos momentos en los que una chica te mira y dice: 

—Cariño, ¿en qué estás pensando? 

—En nada.

—Mmm, no, no puedes estar pensando en nada, ¿en qué estás pensando?

—No estoy pensando en nada en este momento.

—Eso es imposible. ¿Qué no me estás contando?

—No te estoy ocultando nada.

—Bueno, ¿qué sientes? 

—Tengo hambre. 

—No, quiero decir, ¿qué deseas?

—Un buen sándwich estaría bien. Tal vez uno de jamón con queso.

Entonces, lo que pasa es que no estamos hablando, no estamos pensando, ahí está el problema. Y nadie nos dice lo que tenemos que hacer. Nadie nos dice: «Oye, tienes que ser claro con tu compromiso, explicar lo que sientes, lo que estás haciendo». Nadie nos dice eso. 

Sólo nos dicen: «Tienes que ser un caballero», ¿de acuerdo? Pregúntale a un chico lo que eso significa, yo lo he hecho y resulta más o menos así:

— ¿Qué significa ser un caballero? 

—Bueno que si hay una puerta la abres para la chica. 

—Bien, genial. ¿Y qué más? 

—Bueno, si hay otra puerta, esa puerta también… 

Necesitamos cosas concretas. Las generalidades no nos sirven: Inicias, la invitas a salir, la llevas a una cita, eliges el restaurante. No le digas: «No sé…, ¿qué quieres hacer tú?». Esfuérzate en ello. Y no lo digo porque yo haya sido un caballero perfecto, el Ryan Gosling del catolicismo o algo así, si no que en el camino he ido recogiendo estas cosas de otros chicos. Cuando llegas al restaurante, eliges el asiento para ella, no lo haces porque: «Yo soy el hombre, te diré dónde sentarte», sino porque si hay una hermosa vista, se la das a ella. Si no hay vista, entonces tú tomas el asiento que está de cara a la pared y así ella sabe que durante la cena tu atención está en ella, no en la mesera o en ESPN. Eso la hace sentir honrada. 

Las chicas se emocionan con esto y cuando los chicos lo escuchan quedan como “oh, buena idea”. Y esto es porque estamos literalmente hambrientos de que alguien nos diga cosas concretas. Y para ser concreto, no sólo es iniciar, si no asegurarse de tener esa conversación al principio sobre lo que estás sintiendo, que dirección crees que lleva la relación, donde se encuentran en este momento. Esto la hace sentir segura, comprendida y apreciada; es un elemento importante, aunque puede no serlo para nosotros. La primera chica con la que salí en el colegio rompió conmigo porque olvidé que éramos novios. Lo sé, eso ya son cosas de mayor envergadura, pero es para que entiendas lo importante que es la comunicación para ella. 

Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 7 de 20.

Reflexión: ¿Conozco cuál es la vocación a la que Dios me llama? Si aún no lo sé, ¿qué puedo hacer para descubrirla?

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