Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
¿Por qué Guanajuato es una de las ciudades más bonitas de México?
Basta con mirar esta imagen para encontrar varias respuestas. En un mismo paisaje aparecen una enorme iglesia de cantera y cúpulas rojizas, un jardín perfectamente trazado, decenas de casas de colores que parecen acomodarse unas sobre otras y, al fondo, los cerros que obligaron a la ciudad a crecer hacia arriba en lugar de extenderse sobre una planicie.
El edificio que domina la vista es la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato. Su inconfundible fachada amarilla y su cúpula roja la han convertido en uno de los grandes símbolos de la ciudad. Dentro resguarda una antigua imagen de la Virgen de Guanajuato, una talla de madera que llegó desde España en el siglo XVI como un regalo del rey Felipe II.
A su alrededor no hay calles rectas ni un trazado en forma de cuadrícula, como ocurre en muchas ciudades coloniales. Guanajuato se construyó entre montañas, así que cada calle, cada escalinata y cada plaza tuvo que adaptarse al relieve. Esa es la razón por la que ofrece panorámicas tan espectaculares como esta y por la que es tan fácil perderse entre callejones que, muchas veces, terminan revelando una vista distinta de la ciudad.
Además, muchas de las fachadas conservan la tradición de pintar las casas con tonos intensos que resaltan sobre la cantera y el paisaje montañoso. Esa combinación de arquitectura colonial, relieve natural y color hace que Guanajuato tenga una identidad visual que es difícil confundir con cualquier otra ciudad de México.
Pero su belleza no solo está en lo que se ve. Durante el siglo XVIII, Guanajuato fue uno de los centros productores de plata más importantes del mundo. La riqueza que generaron sus minas permitió construir templos, plazas y edificios que hoy forman parte del Centro Histórico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1988.
Y hay un detalle que muchos descubren hasta que la visitan: debajo de la ciudad existe una red de túneles que hoy funciona como parte de las vialidades. Varios de ellos fueron antiguos cauces y obras hidráulicas que, con el paso del tiempo, se transformaron en calles subterráneas, algo que muy pocas ciudades en el mundo pueden presumir.
Quizá por eso Guanajuato suele aparecer entre las ciudades más admiradas de México. No por un solo edificio o un solo mirador, sino porque historia, arquitectura, minería y naturaleza terminaron creando un lugar que no se parece a ningún otro.
Espíritu Curioso: ¿A ti qué es lo que más te gusta de Guanajuato? IG: dustinellisonphoto
