Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Ciudad de México, martes 16 de junio de 2026 (Red Católica).- En el segundo día del Encuentro Nacional de Periodismo Católico, organizado por la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM) en las instalaciones de OMPE México, los participantes reflexionaron sobre los profundos cambios que atraviesa el ecosistema mediático actual y los retos que estos representan para los comunicadores de la Iglesia.

Las ponencias de Roberto Arteaga, editor adjunto de Forbes México, y Javier Rodríguez Labastida, director de Comunicación de la Arquidiócesis Primada de México y director general de Desde la Fe, ofrecieron una mirada complementaria sobre la transición que vive el periodismo y las oportunidades que se abren para la evangelización en el entorno digital.

  • El periodismo mantiene su esencia pese a los cambios tecnológicos

Al impartir la conferencia “El periodismo en transición: ¿dónde estamos hoy?”, Roberto Arteaga recordó que, pese a los cambios tecnológicos, la esencia del periodismo permanece intacta.

Tomando como referencia la célebre afirmación de Gabriel García Márquez, quien definió al periodismo como “el mejor oficio del mundo”, destacó que la misión fundamental del periodista continúa siendo contar historias relevantes para las personas, actuar con ética y contribuir al cambio de la realidad.

“El periodismo consiste en la ética, en la forma de contar historias que le importan a la gente y en la voluntad de cambiar el entorno”, afirmó.

La crisis está en las condiciones del oficio, no en el periodismo

Arteaga sostuvo que el periodismo no atraviesa una crisis de identidad, sino una crisis derivada de las amenazas que enfrentan quienes lo ejercen.

Entre ellas mencionaron la violencia contra periodistas, la pérdida de confianza en los medios, la fragmentación de las audiencias, la precarización económica y el impacto de las nuevas tecnologías.

En particular, expresó su preocupación por la situación de México, que figura entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

  • Redes sociales e inteligencia artificial transforman el ecosistema informativo

El editor adjunto de Forbes México explicó que la aparición de plataformas como Facebook, YouTube, X y TikTok modificó radicalmente la forma de producir y consumir información.

Actualmente, señaló, cualquier ciudadano puede generar contenido y participar en la conversación pública, lo que ha cambiado la relación tradicional entre periodistas y audiencias.

A ello se suma la irrupción de la inteligencia artificial, que representa una revolución comparable a la llegada de la imprenta por su capacidad para producir contenidos a gran escala.

Recuperar las historias humanas

Frente a este escenario, Arteaga llamó a regresar a las raíces del oficio mediante la investigación, la escucha y la narración de historias profundamente humanas.

Retomando algunas reflexiones del periodista Martin Baron, exdirector de The Washington Post, invitó a los comunicadores adaptarse a las nuevas plataformas sin nostalgia, pero sin renunciar a la calidad narrativa ni al rigor periodístico.

“Las historias más poderosas siguen estando en las personas, especialmente en aquellas que han quedado fuera de la agenda informativa”, señaló.

  • El periodismo católico compite contra la distracción, no contra otros medios.

La segunda conferencia de la jornada estuvo a cargo de Javier Rodríguez Labastida, quien desarrolló el tema “Del periodismo en papel al periodismo transmedia”.

Desde el inicio, planteó una idea que marcó el eje de su reflexión: “el periodismo católico no compite con otros medios; compite contra la distracción”.

Explicó que los medios católicos no deben verse entre sí como adversarios, ya que comparten una misma misión. El verdadero desafío es captar la atención de personas que viven inmersas en un entorno saturado de información, estímulos y contenidos.

  • Las audiencias ya no recorren un camino lineal

Rodríguez Labastida señaló que el modelo tradicional de consumo informativo desapareció hace tiempo.

Las personas ya no reciben una única fuente de información ni siguen una ruta definida. Hoy consumen contenidos simultáneamente desde teléfonos móviles, computadoras, redes sociales, plataformas de video, servicios de mensajería y conversaciones cotidianas.

“El recorrido de las audiencias ya no es lineal; es multiplataforma y emocionalmente complejo”, explicó.

Por ello insistió en que comprender los nuevos hábitos de consumo resulte indispensable para comunicar eficazmente el mensaje cristiano.

El periodismo transmedia crea experiencias, no solo contenidos

Uno de los conceptos centrales de su intervención fue el de periodismo transmedia , entendido como un ecosistema narrativo donde una misma historia se desarrolla a través de distintos formatos y plataformas.

  • De lectores a participantes

A diferencia del periodismo tradicional, donde la audiencia recibe información de manera pasiva, el modelo transmedia busca que las personas interactúen con los contenidos y los incorporen a su propia experiencia.

Rodríguez Labastida explicó que una historia puede comenzar en una revista, continuar en un sitio web, expandirse en redes sociales, transformarse en video y terminar convirtiéndose en una herramienta pastoral utilizada por parroquias o comunidades.

“Ya no se trata solamente de publicar una nota, sino de generar experiencias que permitan a las personas apropiarse del contenido”, señaló.

  • Comunicación y pastoral deben caminar juntas

El director de Desde la Fe subrayó que la comunicación eclesial no puede separarse de la acción pastoral.

Explicó que cuando los medios promueven iniciativas, servicios o procesos pastorales, estos deben existir realmente en las comunidades para evitar frustración o desconfianza.

Como ejemplo, mencionó campañas relacionadas con la prevención del suicidio o la sinodalidad, cuyos contenidos solo alcanzan su objetivo cuando encuentran una respuesta concreta en la vida de la Iglesia.

Detectar los puntos ciegos

Asimismo, destacó que la comunicación puede ayudar a identificar necesidades que no siempre son visibles para las estructuras pastorales.

Recordó que muchas de las preguntas, inquietudes y sufrimientos de las personas permanecen fuera de la agenda pública y eclesial, por lo que los comunicadores están llamados a escuchar con atención esos “puntos ciegos” que revelan nuevas oportunidades de acompañamiento.

  • Del encuentro digital al encuentro con Cristo

Inspirado en el Documento de Aparecida y en el magisterio reciente de los papas Francisco y León XIV, Rodríguez Labastida propuso entender la comunicación como un camino de acompañamiento.

Explicó que las audiencias suelen recorrer un proceso que va del interés inicial a la integración comunitaria y finalmente a la misión.

En este itinerario, el trabajo periodístico no se limita a informar, sino que ayuda a despertar preguntas, generar confianza, favorecer la participación y abrir espacios de encuentro con la comunidad eclesial.

  • Una misma conclusión: volver a las personas

Aunque desde perspectivas distintas, ambas ponencias coincidieron en una misma convicción: el futuro del periodismo dependerá de su capacidad para escuchar, comprender y narrar la experiencia humana.

Tanto Roberto Arteaga como Javier Rodríguez Labastida subrayaron que la tecnología, las redes sociales y la inteligencia artificial son herramientas valiosas, pero insuficientes si no están al servicio de historias auténticas, comunidades reales y personas concretas.

En un contexto marcado por la fragmentación y la sobreabundancia informativa, los participantes del Encuentro Nacional de Periodismo Católico fueron invitados a renovar su vocación como narradores de esperanza, constructores de comunidad y servidores de la verdad.

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