“¿Le pusiste una pulsera roja o un azabache a tu bebé para protegerlo? Cuidado, porque esto no tiene nada de cristiano”, señaló.
Cada vez es más común ver bebés y niños usando hilos rojos o azabaches como supuesta protección contra el mal de ojo. Sin embargo, la cantante católica y misionera digital, Maria Gabriela Moniz, recordó que esta práctica no es compatible con la fe.
A través de un video publicado en sus redes sociales, Moniz explicó que los cristianos están llamados a poner su confianza únicamente en Dios y no en objetos a los que se les atribuyen supuestos poderes espirituales.
“¿Le pusiste una pulsera roja o un azabache a tu bebé para protegerlo? Cuidado, porque esto no tiene nada de cristiano”, señaló.
¿Por qué el hilo rojo no es compatible con la fe católica?
La misionera digital explicó que cuando una persona cree que un hilo, una pulsera o un amuleto tiene el poder de alejar el mal, está atribuyendo a un objeto una capacidad que solo corresponde a Dios.
“Como cristianos, nuestra única protección es Dios. Al ponerle un objeto a tu hijo creyendo que tiene el poder para alejar el mal, estamos cayendo en la superstición, que es un pecado contra el primer mandamiento”, afirmó.
La Iglesia Católica enseña que la superstición es una desviación del verdadero sentido de la religión. El Catecismo advierte que esta aparece cuando se atribuye una eficacia casi mágica a ciertas prácticas u objetos, independientemente de la confianza que debe ponerse en Dios.
“La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas” (CIC 2111).
Raíces ajenas a la tradición cristiana
Moniz también recordó que las creencias relacionadas con el hilo rojo y el mal de ojo tienen sus raíces en tradiciones esotéricas y supersticiosas, no en la fe cristiana.
“Confiar en un amuleto, en lugar de la bendición de Dios o los sacramentos, es abrir la puerta a influencias que no vienen del Espíritu Santo, sino de la confusión que genera el enemigo en nosotros para hacernos caer”, señaló.
Por ello, invitó a los fieles a discernir aquellas costumbres que, aunque estén socialmente aceptadas o transmitidas de generación en generación, pueden alejar a las personas de una auténtica confianza en Dios.
¿Cómo proteger espiritualmente a los hijos?
Lejos de promover el miedo, la cantante católica animó a los padres a acudir a los medios que la Iglesia ofrece para crecer en la gracia y encomendar a sus hijos al cuidado del Señor.
“¿Quieres proteger a tu bebé? Llévalo a bautizar, ponle una medalla de la Virgen bendecida por un sacerdote y, sobre todo, confía en la Providencia divina”, aconsejó.
La tradición católica valora los sacramentales —como medallas, escapularios o agua bendita— no porque posean un poder mágico, sino porque ayudan a los fieles a dirigir su corazón hacia Dios y a vivir con mayor fe las gracias que Él concede.
La verdadera protección
El mensaje de Maria Gabriela Moniz concluye con una invitación a redescubrir la confianza en Dios por encima de cualquier superstición.
“No necesitamos amuletos cuando tenemos la gracia divina. La verdadera fe no necesita hilos rojos”.
