Subtítulo: Agentes de todo el país reflexionaron sobre “Magnifica Humanitas” y el
desafío humano en la era de la IA
Autor: Lourdes Rodríguez, agente de Pastoral de Turismo

TORREÓN, Coah. Con el calor del desierto y la calidez de su gente, la Diócesis de
Torreón fue sede del Encuentro Nacional de Pastoral de Turismo 2026, celebrado
del 8 al 11 de junio, bajo el eje “Custodiar rostros, no datos: el desafío humano en
la era de la IA”, inspirado en la encíclica “Magnifica Humanitas” del Papa León XIV,
del 15 de mayo de 2026.

Agentes de pastoral de toda la República, incluidos representantes de Cancún-
Chetumal, reflexionaron sobre el papel de la Iglesia ante los desafíos que plantea
la Inteligencia Artificial al fenómeno del turismo religioso y cultural.

El centro es el rostro humano

La ponencia magistral estuvo a cargo del P. Rafael López y del P. Christian
Castañeda, quien desarrolló el documento pontificio recordando que “la IA puede
optimizar rutas, pero no discernir el encuentro”. Subrayó tres criterios de
Magnifica Humanitas: no delegar el juicio humano, no tratar a la persona como dato y mirar el turismo desde abajo, con los ojos de quien sufre.
“Un algoritmo sugiere hoteles; nosotros debemos asegurar agua, sombra y
palabra al peregrino. Sin eso, construimos la nueva Torre de Babel”, afirmó el P.
López ante los asistentes.

De la teoría a la acción: taller “Turismo con Rostro Humano”

Uno de los momentos más significativos fue el taller práctico basado en la
metodología que llamo: Mirar – Discernir – Vivir. Los participantes identificaron
riesgos como el “colonialismo digital” —pueblos borrados del mapa por no tener
reseñas— y trazaron compromisos concretos:

  1. Garantizar hospitalidad básica en templos y santuarios: agua potable, bancas
    de descanso, señalética clara. Horario de Sacramentos y servicios.
  2. Formar guías locales, que narren la historia desde la fe y no sólo desde el
    consumo.
  3. Promover “zonas libres de celular” en espacios sagrados para favorecer el
    silencio y el encuentro personal con Dios.
    Signos que evangelizan
    El Encuentro propuso recuperar gestos sencillos pero elocuentes: ofrecer un termo
    de agua al peregrino que llega al Cristo de las Noas, grabar en audio los
    testimonios de las cocineras tradicionales de la región, y asegurar salarios justos a
    quienes sostienen el turismo: sacristanes, personal de limpieza, artesanos.

“La Pastoral de Turismo no es evento: es modo permanente de acompañar”,

coincidieron los delegados de la Provincia Eclesiástica de Yucatán.

Comunión en la ausencia
El Encuentro también estuvo marcado por ausencias sentidas. Obispos y
compañeros de misión, pilares de esta Pastoral, estuvieron presentes en las
oraciones y en los testimonios. “Su semilla sigue viva en cada gesto de acogida”,
compartió una agente de Torreón.

Conclusión: De Torreón a Quintana Roo

La lección que viaja desde el norte hasta el Caribe mexicano es clara: Magnifica
Humanitas no es un texto para archivar, sino un plan de acción. Para la Diócesis
de Cancún-Chetumal, con su vocación turística internacional, el llamado es
urgente: que ningún visitante pase por nuestras iglesias sin experimentar
que fue mirado, nombrado y cuidado.
Convertir el mar en púlpito y la playa en atrio, que la arena sea pesebre y que el
turista entienda: aquí Dios no compite, aquí Dios espera.
Desde la Pastoral de turismo en Cancún ser agentes crítico amoroso, fuera de la
prisa, fuera del like, cuidando lo difícil y lo humano.

“Acoger bien es más humano y espiritual que logístico” Que esta frase
encuentre rostro manos y sonrisa en ti.

Porque, como se repitió en Torreón, “viajar no es consumir lugares: es dejarse
transformar por rostros”.
El Evangelio no se descarga, se vive: “Según tu palabra”

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