Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA 

Ciudadanos exigen a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): que detenga la imposición del aborto y la ideología de género en nuestros países.

  • Elisa Bonilla inició esta petición dirigida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – 2026/10/06. Hay una conversación sobre tus hijos y tu futuro que se va a tener sin ti.

No será en tu casa, ni en la escuela. Será en Panamá, a partir del 26 de octubre.

Esa conversación la tendrán siete personas de una institución que casi nadie conoce: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la CIDH.

  • Y justo por eso es tan peligrosa

No redactan leyes. Hacen algo más silencioso: escriben «recomendaciones» que, con el tiempo, terminan en las sentencias de los jueces y en las leyes de nuestros países.

A México, que le reportó que 22 estados ya permiten cambiar de “género” en el acta de nacimiento, la CIDH le reconoció un «progreso relevante» y le subió su nivel de cumplimiento, pidiéndole que se aplique «de manera efectiva en todo el país».

En Guatemala, un país que protege la vida desde la concepción, la CIDH le pidió «remover los obstáculos legislativos» a la salud reproductiva e implementar las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre «atención del aborto».

En Paraguay, cuando el gobierno sacó de las escuelas los materiales de «ideología de género», la CIDH le exigió dar marcha atrás. ¿Ves el patrón? Cuando un país protege la vida, la CIDH lo presiona para que cambie. Cuando un país protege a los niños, la CIDH lo critica.

Y, por si fuera poco, este año, felicitó a Ecuador por permitir que adolescentes cambien su sexo en sus documentos antes de cumplir 18. Y le pidió seguir cambiando sus leyes en esa dirección.

Esto ya no es solo sobre el aborto, es toda una agenda que pretenden impulsar en silencio en nuestra región.

—Y ahora vienen a Panamá

Del 26 de octubre al 6 de noviembre, la CIDH celebrará su 197° Periodo de Sesiones. La primera semana, tendrá audiencias públicas frente a toda la región.

  • Y aquí está lo que casi nadie sabe: son ellos quienes eligen qué temas escuchar.

Una audiencia sobre «derechos sexuales y reproductivos» de Honduras. No en cualquier país: en uno de los pocos que protege al bebé por nacer en su propia Constitución, desde la concepción.

Otra sobre «violencia obstétrica», una expresión que suena a proteger a las madres, pero que hoy se usa para abrir la puerta al aborto y otra sobre «derechos LGBTIQ+» en Centroamérica.

¿Y una sola audiencia sobre la vida del bebé por nacer, o sobre el derecho de los padres a educar a sus hijos? Ninguna.

Ya sabemos cómo termina esto. Primero, una audiencia. Luego, un informe. Después, una «recomendación». Y un día, la ley de tu país cambia sin que nadie te haya preguntado.

  • Y no sería la primera vez que alzamos la voz

Hace casi dos años, la CIDH intentó usar la historia de una joven llamada Beatriz para que la Corte Interamericana reconociera el aborto como un derecho y obligara a El Salvador a cambiar sus leyes.

Tenían todo a su favor. Parecía imposible detenerlos

Pero miles de personas como tú alzaron la voz. Y en diciembre de 2024, la Corte les dijo que no: no reconoció ningún «derecho al aborto» ni ordenó despenalizarlo.

Esa vez, tu voz llegó hasta la Corte, por eso te cuento todo esto. Porque podemos hacer la diferencia otra vez.

La CIDH vive de su imagen: necesita que la vean como imparcial. Y en Panamá estará frente a toda la región.

  • Y esta es su verdadera tarea: defender a quienes nadie defiende: a la madre embarazada, al sacerdote perseguido por su fe, a la familia a la que le arrebataron un hijo, al niño que todavía no ha nacido.

No inventar derechos que la Convención no contiene. No pasar por encima de los padres. Hoy tú puedes recordárselo.

  • No hace falta que viajes a Panamá. No hace falta que seas abogado ni diplomático. Solo hace falta que no guardes silencio.

Porque esto no es un debate lejano entre diplomáticos. Se trata de quién decide sobre tus hijos y el futuro de nuestros países.

  • Firma ahora y exige a los siete comisionados de la CIDH que dejen de presentar el aborto como un derecho, que respeten a los padres en la educación de sus hijos y que se dediquen a defender a quienes de verdad lo necesitan:

https://cgo.ac/sclTDhSHp

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