Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
El Libro de la Sabiduría, capítulo 17 (versículos 1 al 20) en su edición católica —utilizada por los Misioneros Servidores de la Palabra— que describen de forma poética y psicológica el juicio divino a través de la plaga de las tinieblas sobre Egipto, contrasta el terror de los opresores con la luz del pueblo santo.

A continuación, se detalla el texto completo de este pasaje bíblico: Sabiduría 17, 1–20
1 ¡Qué grandes son tus juicios y cuán difíciles de explicar! Por eso, las almas que carecen de instrucción se extraviaron.
- 2 cuando los malvados pensaban que podían oprimir a la nación santa, se encontraron prisioneros de las tinieblas, encadenados en una larga noche, recluidos bajo sus propios techos y desterrados de la eterna providencia.
3 pensaban permanecer ocultos con sus pecados secretos bajo el oscuro velo del olvido, pero se vieron dispersos, presa de terrible espanto, sobresaltados por alucinaciones.
- 4 el escondrijo que los protegía no los libraba del miedo; a su alrededor retumbaban ruidos escalofriantes y se les aparecían sombríos espectros de lúgubre aspecto.
5 No había fuego capaz de alumbrarlos, ni el resplandor brillante de las estrellas lograba iluminar aquella tenebrosa noche.
- 6 sólo aparecía ante ellos una llamarada terrible que se encendía por sí misma; y aterrados por aquella visión, juzgaban que las cosas visibles eran aún peores.
7 las artimañas de la magia resultaron inútiles, y su pretendida sabiduría quedó humillada de manera vergonzosa.
- 8 quiénes prometían ahuyentar los temores y la turbación de las almas enfermas, eran ellos mismos los que caían víctimas de un miedo ridículo.
9 aunque nada terrorífico los amenazara, el simple paso de los animales o el silbido de las serpientes los dejaba fuera de sí por el espanto.
10 morían de miedo, negándose incluso a mirar el aire, del cual nadie puede escapar.
- 11 la maldad es cobarde y su propio testimonio la condena; acosada por la conciencia, siempre imagina lo peor.
- 12 el miedo no es otra cosa que la renuncia a los apoyos de la razón.
13 cuanto menor es la esperanza en el interior, tanto mayor se vuelve la ignorancia de la causa que provoca el tormento.
- 14 durante aquella noche verdaderamente impotente, surgida de las profundidades del abismo infernal, todos dormían el mismo sueño.
15 eran perseguidos por fantasmas monstruosos o quedaban paralizados por el desfallecimiento de su alma, pues un terror repentino e inesperado cayó sobre ellos.
- 16 así, cualquiera que caía allí quedaba atrapado, encerrado en una prisión sin cadenas.
17 y afuera labrador, pastor o un obrero que trabajaba en la soledad, a todos los sorprendía el destino inevitable, porque una misma cadena de tinieblas los ataba a todos.
18 el silbido del viento, el canto melodioso de los pájaros en las espesas ramas, el correr pausado de las aguas caudalosas, el fragor estrepitoso de las rocas al caer…
- 19 …la carrera invisible de animales saltando, el rugido de fieras salvajes o el eco resonando desde las grietas de las montañas; todo los paralizaba de terror.
20 mientras tanto, el resto del mundo estaba iluminado por una luz brillante y se dedicaba libremente a sus labores. Cualquier parecido con la realidad actual del mundo y en especial de México, es mera coincidencia.

