Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Mérida, Yucatán.— Así lucia la Iglesia y Parque de San Cristóbal hace 75 años, (1951), en Mérida.

Una hermosa vista del tradicional barrio de San Cristóbal, con su imponente iglesia al fondo, el parque al frente y la vida cotidiana de una Mérida tranquila de mediados del siglo XX.

El barrio de San Cristóbal es uno de los barrios históricos de la ciudad en donde se concentró originalmente a la población mexica y tlaxcalteca traída a la Ciudad Blanca, como se denominó a Mérida después de su fundación en el siglo XVI (1542), en apoyo a la conquista de Yucatán.

San Cristóbal fue en sus orígenes poblado por blancos y por mexicanos o tlaxcaltecas, traídos como apoyo a la conquista de Francisco de Montejo y después, conforme se desarrolló la población, por criollos.

Estás personas a quienes se destinó originalmente el barrio gozaban de ciertas prerrogativas por su participación en la conquista, como la de no pagar tributos. Tal derecho les fue quitado, sin embargo, al poco tiempo por el gobernador Diego Quijada y aunque ellos protestaron no lograron recuperar la canonjía.

A cinco cuadras de la Plaza Principal, sobre uno de los cerros que había en T’Hó, en donde se había instalado el barrio de San Cristóbal, fue establecido poco tiempo después de culminada la conquista, un gran convento de la orden de San Francisco.

Este sitio había sido seleccionado por el fundador de Mérida, Francisco de Montejo, el mozo, para construir un fuerte que defendiera a la ciudad de posibles ataques mayas.

Al principio, se establecieron tres puertas, una de ellas para los militares, otra para los clérigos y una más para la administración de la parroquia, pero al poco tiempo los militares aduciendo motivos de seguridad tapiaron dos de las puertas forzando la entrada de todos por la única puerta que quedó en uso. La misma puerta tuvieron que usar los habitantes del barrio y los indios que pertenecían a la parroquia de San Cristóbal. Tal situación prevaleció hasta muy entrado el siglo XVIII.

 Fotografía original a color, reciente. Edición Roberto Díaz Martínez.

@yucatanpasadoglorios

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