Hola, buenos días, hoy Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
COSAS SENCILLAS
Ayer, una hermana me dijo: “Con este calor estoy aplanada”. Me hizo mucha gracia porque la veía sin fuerzas, andando casi arrastrando los pies. La veía agotada por el calor.
Pero salí a la huerta y los tomates, los pimientos, los calabacines y un montón de árboles de la huerta parecían que me decían lo mismo. Estaban alicaídos, con las hojas hacia abajo.
Me encontré con una hermana que estaba regando, y no veas qué alivio sentían las plantas. Así que llamé a la hermana y le dije: “Para tu cansancio, bebe mucha agua; es muy buena para reponerte”.
Al llegar a la oración, le decía al Señor cómo, a veces, lo más sencillo, como es un vaso de agua, no somos capaces de verlo e intentamos solucionarlo con cosas difíciles o incluso nos quedamos aguantando la situación.
Jesús es un Dios al que le gusta la sencillez. Nos dice una y otra vez: “Sed sencillos de corazón”, porque desde la sencillez descubrirás a Dios.
El Señor está contigo todos los días hasta el fin del mundo; esto nos ha dicho antes de marcharse al cielo. Y es verdad que Él se hace presente de mil maneras a lo largo del día: en una sonrisa, en una llamada o en una comida inesperada.
Lo único que tenemos que hacer es abrir los ojos para reconocerle vivo con nosotros. El Señor te ama y quiere que seas feliz en medio de lo que estás viviendo.
Hoy el reto del amor es descubrir al Señor en algo que te ocurra y darle gracias por ello. Porque la gratitud tiene la capacidad de agrandar la visión.
VIVE DE CRISTO
