Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

La dignidad humana es el valor intrínseco e inalienable que posee cada persona por el simple hecho de existir.

Es la base de todos los derechos humanos y exige que cada individuo sea tratado con respeto, igualdad y consideración, sin importar su condición social, origen o características.

Se estructura en dimensiones clave como el valor inherente, la cual no es una cualidad que se compra, se otorga o se gana; sino que es connatural al ser humano desde su nacimiento.

La autonomía y libertad, reconoce la capacidad de cada persona para tomar decisiones sobre su propia vida y desarrollar su propio plan de existencia.

Base de los Derechos Humanos fundamentales, consagrados en tratados internacionales, no son más que la expresión jurídica y práctica de la dignidad.

En cuanto a la inviolabilidad, nadie puede ser sometido a tratos crueles, inhumanos, degradantes, explotación ni discriminación, ya que atentar contra la dignidad es atentar contra la esencia humana.

Si te interesa profundizar en este principio regido por las leyes, la sociedad y el Estado, consulta los textos sobre derechos y garantías individuales de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y explora el rol de este concepto fundamental a través de los análisis legales de la Corte Interamericana de Derechos.

Como no pueden legalizar la muerte en el Congreso, ahora la ¨Corte del acordeón¨, bajo la presidencia del ministro Hugo Aguilar Ortiz, decidió tomar la competencia (solicitud 98/2026) para resolver sobre la eutanasia en México.

  • Los ministros Arístides, Irving Espinosa, Giovanni y hasta la ministra Loretta Ortiz ya están usando el caso de una paciente con cáncer como pretexto sentimentalista para pavimentar el camino hacia la muerte provocada, queriendo declarar inconstitucional la Ley General de Salud y los Códigos Penales que protegen la vida en su etapa terminal. 

¡Es el colmo del cinismo que su prioridad sea legislar para aumentar el número de muertos en el país!

  • Detrás de sus palabras raras sobre el «interés legítimo» y el «derecho a decidir cómo morir», se esconde la perversión más grande: legalizar que los médicos se conviertan en los verdugos de sus propios pacientes para que el Estado se ahorre tratamientos costosos.

Quieren que los ancianos, los enfermos y los vulnerables sean vistos como cargas desechables para el presupuesto público. 

  • ¡Disfrazan de autonomía lo que en realidad es un abandono total del gobierno!

No podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo nos imponen el suicidio asistido por decreto judicial.

  • Esta falsa corte del pueblo solo sigue una agenda ideológica y realizan activismo desde el máximo tribunal, es hora de ponerles un alto.

Firma ahora mismo para frenar este atropello y exigir que se respete la vida desde la fecundación hasta su fin natural.

  • Si esta Corte electa dice representar al pueblo, hay que recordarle de manera contundente la verdadera voluntad popular: ¡Queremos salud, queremos medicinas y con nuestra dignidad no se juega! 

Actívate

https://activate.org.mx/activacion/no-aprueben-la-eutanasia-en-mexico-68fa9302916b9

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