Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
En medio del intenso debate que vive la Iglesia en Alemania, una voz episcopal ha marcado una postura clara y serena.
- El obispo Monseñor Stefan Oster anunció que no aplicará en su diócesis las reformas promovidas por el Camino Sinodal, al considerar que varios de esos planteamientos no pueden ser asumidos legítimamente a nivel local ni separados de la comunión con la Iglesia universal.
Mons. Oster recordó que un obispo no es dueño de la Iglesia, sino custodio de la fe recibida. Su misión no es crear una Iglesia nueva, sino transmitir fielmente aquello que la Iglesia ha creído y enseñado siempre, en comunión con el Papa y el Magisterio.
- La decisión no nace del rechazo al diálogo ni de la cerrazón pastoral, sino de la convicción de que la sinodalidad auténtica no puede contradecir la doctrina, ni convertirse en un camino paralelo al de la Iglesia universal.
Este pronunciamiento vuelve a poner sobre la mesa una cuestión central: la verdadera reforma en la Iglesia no comienza con estructuras o documentos, sino con la conversión del corazón, la fidelidad al Evangelio y la comunión eclesial.
- En tiempos de confusión, la claridad también es un acto de caridad.
Señor, concede a tus pastores sabiduría, valentía y fidelidad para guiar a tu Iglesia en la verdad y en la unidad. Amén.
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