Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Este domingo 25 de enero la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, conmemoró la Conversión de San Pablo, una historia llena de esperanza.
- Un encuentro con Cristo lo cambia todo y sigue cambiando vidas hoy.
- Tal vez tú también llevas en el corazón a alguien lejos de la fe.
Te invitamos a escribir tu intención por la conversión de un ser querido.
Enlace: https://short.do/5HgkZX, que la comunidad hermana de Hozana presentará en la casa de san Ananías, en Damasco (lugar del bautismo de San Pablo). ¿Te sumas a este acto de fe por las conversiones?
- La conversión de San Pablo, se celebra el 25 de enero, narra cómo Saulo de Tarso, conocido como un fariseo perseguidor de cristianos, se transformó en el «Apóstol de los Gentiles» tras un encuentro con Jesús resucitado camino a Damasco en los años 30 d.C.
Fue un suceso dramático e inmediato que cambió su vida.
El Encuentro (Camino a Damasco): Mientras viajaba para arrestar cristianos, una luz celestial lo rodeó, cayendo al suelo y escuchando la voz de Jesús que le decía: «¿Saulo, Saulo, por qué me persigues?».
- Ceguera y transformación: Saulo quedó ciego temporalmente. Fue curado por Ananías en Damasco, bautizado y pasó de ser enemigo a ferviente apóstol de Cristo.
Significado: No fue una simple conversión, sino «una muerte y una resurrección para el mismo Pablo», qué, marcó el inicio de una nueva existencia con Cristo, según el Papa Benedicto XVI.
Contexto: Saulo era un judío culto, ciudadano romano y fariseo estricto que estuvo presente en la muerte de San Esteban.
- Consecuencias: Tras su conversión, se convirtió en el gran difusor del cristianismo en el mundo romano, en el cual realizó tres viajes apostólicos y escribió 14 cartas del Nuevo Testamento.
La Iglesia Católica celebra este hecho el 25 de enero como la Fiesta de la Conversión de San Pablo.
