Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
- Orígenes y etimología de la palabra «Belén»
Tiene un origen profundamente arraigado en la historia y la religión. Proviene del hebreo «Bet Lehem», que significa «casa del pan». Esta etimología no solo destaca la importancia del alimento, sino que también conecta el nombre con la ciudad de Belén, conocida por ser el lugar de nacimiento de Jesús según la tradición cristiana. La ciudad, situada en Palestina, ha sido un punto central de peregrinación y devoción durante siglos.
- Las implicaciones teológicas del papel de Belén en la profecía bíblica son profundas. Belén, la «casa de pan», se convierte en el lugar de nacimiento de Jesús, quien se identifica a sí mismo como el «pan de vida» (Juan 6, 35).
- Esta imagen conecta el nacimiento de Jesús con su misión de proporcionar alimento y sustento espiritual a la humanidad. Así como el pan es esencial para la supervivencia física, Jesús es esencial para la vida espiritual y la salvación.
«Ahí lo tienes: es Rey de reyes y Señor de señores. Está escondido en el Pan. Se humilló hasta esos extremos por amor a ti». (San Josemaría Escrivá de Balaguer)
