Konaté Hernández/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
San Andrés Tuxtla, Ver.— Desde hace más de 30 años, la Taquería Marban ofrece a la comunidad sabor, tradición, servicio y calidad en San Andrés Tuxtla.
Atendida por sus propietarios, matrimonio creyente conformado por Arminda Marban Castrejón y Ramón Pretelin Escalera, dan atención personalizada, servicio, calidad, tradición y sabor a sus clientes, todos los días.
Padres de Job y Ramón. Siempre atentos al paladar más exigente, en el local 240, interior del mercado municipal, en esta demarcación.
Desde muy temprano, acude la comunidad, ciudadanos, visitantes, turistas a saborear las ricas tortas de pierna, pollo, jamón o sus ricos tacos de cabeza, acompañados por un delicioso licuado de papaya, melón, fresa, Chocomilk, aguas naturales de jamaica, tamarindo, chagalapoli o refrescos embotellados, todo a precios accesibles a la economía de sus clientes, indicó el hermano Ramón Pretelin Escalera.
Del mercado le agrada que se encuentra de todo, como frutas de temporada, verduras de la región tuxtleca y del país, pescado fresco, mariscos, carne de res o la típica carne de cerdo ahumada o de Chinameca, (conocida por algunos como carne de chango); continuó que la carne de Chinameca es originaria de Chinameca, Veracruz y consiste en bistec’s de lomo o pierna de cerdo preparados con un adobo en crudo con achiote que le da su característico color rojo, chile guajillo, vinagre, ajo, sal, pimienta y especias.
El mercado es un lugar emblemático, tradicional, clave para la vida económica y social, enmarcado entre las calles 5 de mayo, Aquiles Serdán, Bernardo Peña y Manuel A. de la Cabada, se inauguró un 24 de noviembre de 1963. Cabe destacar que el primer mercado data del 5 de febrero de 1895 y se localizaba a un costado del recinto municipal.

Su importancia consiste en que, es un espacio vital para la economía local, donde se comercian productos agrícolas, artesanías y otros bienes, es punto de encuentro social, donde las personas se reúnen a comprar, vender y socializar. El mercado es un importante referente para el desarrollo de la ciudad.
Mientras que, en el exterior del mercado en calle Rafael Solana Cinta, mujeres de fe, siempre atentas, risueñas, amables, como doña Mary y doña Rosy, atienden un puesto de garnachas, tostadas, empanadas, enchiladas, las tradicionales memelas, entre otros guisos típicos de la región, así como aguas frescas, etc., refrescos embotellados a bajos precios. Croquis para facilitar su ubicación:
https://maps.app.goo.gl/mCsozVFdYXSGuNoi7
