Konaté Hernández
Alfredo V. Bonfil, Quintana Roo.– Estar en la Presencia de Dios, ayuda a evitar las confusiones, y a no tomar caminos equivocados, instó la hermana María Isabel Pérez Ortiz, de la Legión de María, en Bonfil.
Es hermoso acercarse a la Iglesia, sentir la cercanía de Dios y participar del Viacrucis, fiesta patronal, es la invitación a vecinos y jóvenes a integrarse de las actividades religiosas y culturales.
Durante el docenario, todos los días realizaron el rezo del Santo Rosario, Misa, Hora Santa, con la participación de los grupos de danzantes, a la que se unieron danzantes de la capilla Virgen de Juquila. Integrarse a la Iglesia, es la recomendación a la juventud, que les ayudará a conocer la Palabra de Dios, los pasajes de las citas bíblicas, crecer como personas, en la fe que se profesa en la Iglesia Católica.
La tarde del 11 de diciembre, danzantes, antorchistas y la comunidad, reunidos a la entrada del Ejido, manifestaron su fe en la peregrinación por el boulevard hasta a la parroquia, participar en Misa 8:00 pm, y danzar a la Virgen, cantar las mañanitas acompañados del mariachi y con la guía del presbítero Luis Felipe Najar Perera, L. C.
Son seis grupos de antorchistas, representados por los colores “vino a san Miguel Arcángel”, “rojo al Sagrado Corazón de Jesús”, “azul a la Virgen de Guadalupe”, además del grupo de san Juan Diego, todos participan unidos por el amor a la Morenita del Tepeyac. Las danzas, son parte de la tradición de la Sierra Tarahumara muy practicadas en Tlahualilo, Durango, que trajeron los primeros pobladores a Bonfil. Una tradición muy apreciada por el padre Dung Van Joseph Nguyen+.
Oriunda de la Ciudad de México, desde hace 12 años radica en el Ejido y 10 en la danza, a la que se integró desde el primer año, explicó. Durante el docenario hubo una gran asistencia de peregrinos, antorchistas, que llenaron la parroquia. Para la víspera, hubo un aproximado de poco más de 2 mil personas, y un promedio de entre 300 a 500 personas por día. Desde hace tres años participa en la Legión de María.
Emocionada explicó que, en cierta ocasión, al participar de las actividades, sentada al frente, vio entrar a los danzantes, su corazón se llenó de gozo, latió con fuerza, en un llanto de alegría, le planteó a su esposo su deseo de estar en esa danza, incorporarse al siguiente año, fue una sensación que a pesar de los años sigue sintiendo la misma emoción cada vez que danza a “mamita María”, concluyó.

Por su parte María Paula Ramírez Berumen, nació en Bonfil, de padres oriundos de Tlahualilo, su participación en el grupo de danza, se debe a una manda. Empezó a los 9 años, ya lleva 17 años, en la actualidad, su hijo forma parte de esta hermosa tradición. El huaje (sonaja), una especie de arco con flecha, cascabel, carrizos y una falda abierta a los costados, conocida como nahuilla, es parte del vestuario.
Continuó que, la danza de indios, la trajeron los primeros pobladores de Durango a Bonfil, conforme llegaba la gente, se empezó a fomentar las tradiciones, al crearse los grupos de danzantes, el primero fue el grupo que tenía la señora Margarita, el de la pluma, era el principal.
La víspera llegó mucha gente, entre antorchistas, peregrinos, volqueteros, un promedio de 500 personas. El 12 de diciembre, la peregrinación inició a la entrada, donde recibieron la visita pastoral de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C., para administrar el Sacramento de la Confirmación. Croquis para facilitar su ubicación: https://www.google.com/maps/place/Parroquia+de+Nuestra+Se%C3%B1ora+de+Guadalupe+y+San+Felipe+de+Jes%C3%BAs/@21.0876584,-86.8488147,17z/data=!3m1!4b1!4m6!3m5!1s0x8f4c2a6a052c33f1:0x8e90f7627e87593d!8m2!3d21.0876584!4d-86.8462398!16s%2Fg%2F11b70bq34k?entry=ttu&g_ep=EgoyMDI0MTIwOS4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D
