Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

¿Cómo enseñar a mis hijos pequeños sobre el valor de su cuerpo?

Nuestra cultura actual promueve la confusión en un momento muy importante de la vida. Los niños viven en un mundo que constantemente les miente sobre su sexualidad y los bombardea con lenguaje insinuante y contenido ideológico cada vez a más temprana edad. 

Como padres debemos contrarrestar esa mentalidad con la verdad sobre nuestro cuerpo y el por qué Dios nos hizo varones y mujeres, y la mejor forma de hacerlo es inculcando los principios de la Teología del Cuerpo. 

La Teología del Cuerpo es una colección de 129 catequesis dadas por san Juan Pablo II desde 1979 hasta 1984 durante sus audiencias generales de los miércoles. En estos discursos el Papa nos enseña acerca del valor de nuestros cuerpos y cómo donarnos sinceramente a través de ellos, no solo a los demás sino también a Dios. [1]

La Teología del Cuerpo está llena de verdades hermosas que, una vez comprendidas y aceptadas en el corazón, hacen que la pregunta sobre las relaciones sexuales prematrimoniales simplemente desaparezca en el aire. [2]

  • Pero ¿y si nuestros hijos son pequeños? 

Es un hecho que entre más pronto se inculquen las ideas, más fácilmente se arraigan. Todos sabemos que los niños son como esponjas, absorben información, buena y mala, del mundo que los rodea. Así que la infancia es el mejor momento para construir en ellos los cimientos que les permitan amar y respetar sus cuerpos y el de los demás. [3]

Si realmente queremos enseñar a nuestros hijos sobre el valor de la castidad, debemos hablarles sobre la santidad de sus cuerpos y de los de todas las personas desde que tienen edad suficiente para entender.

Cuando son pequeños, podemos mostrarles cómo crecen los bebés dentro del vientre de su mamá y explicarles que cada uno de ellos es un regalo que Dios nos da. Esto les ayudará a respetar incluso a los más vulnerables de entre nosotros y a evitar que más adelante crean la mentira de que un bebé antes de nacer es sólo una masa de tejido. 

A medida que los niños crecen podemos enseñarles que su cuerpo y el de los demás es un templo de Dios y debe ser tratado como tal, enseñarles a interactuar con otros con respeto y amabilidad, a no contar ni reír de chistes inapropiados, en últimas, a permanecer puros de corazón y cuerpo. Es importante acostúmbralos desde el principio a vestirse apropiadamente y a valorar que otros también lo hagan. [4]  

Cuando les inculcamos estos cimientos desde temprana edad, ellos descubren el valor y belleza de sus cuerpos tal y como fueron creados, comprenden que sus cuerpos son sagrados, que nunca debemos mutilarnos ni hacernos daño y que Dios no comete errores.

  • Aprender la verdad sobre sus cuerpos los prepara para ser amados y amar auténticamente a los demás. 

Muchos autores y organizaciones han creado material para enseñar estos valores. Por ejemplo, TOBET, el Equipo de Evangelización de la Teología del Cuerpo, creó una serie llamada The Body Matters. Este plan de estudios de preescolar a 8º grado ofrece a los padres y educadores las herramientas necesarias para promover relaciones basadas en el respeto.

Puedes conseguir algunos de los libros en español en:

Estos cimientos son de un valor incalculable a medida que nuestros hijos crecen, pero no son suficientes. Si queremos que ellos vivan de acuerdo con la verdad acerca de su cuerpo y su sexualidad, es indispensable que como padres también vivamos conforme a esta verdad.

Debemos ser un modelo para ellos, de forma que puedan comprobar que nosotros creemos y practicamos lo que les enseñamos. Tratemos nuestro cuerpo y el de nuestro cónyuge como queremos que nuestros hijos traten el de ellos.

Los padres somos los principales educadores de nuestros hijos y no debemos permitir que se les enseñe nada que sea contrario a la ciencia o a la moral. Asegurémonos de que el colegio comparte los mismos valores que nosotros les inculcamos en casa. Hablemos con nuestros hijos sobre lo que aprenden en clases, revisemos el plan de estudios propuesto, asistamos a las reuniones escolares y leamos los comunicados que envían. Incluso podemos hablar con el director del colegio u otra persona apropiada para proponerle implementar recursos que ayuden a que nuestros hijos aprendan a amar de verdad. En últimas, convirtámonos en sus defensores.

Hay tanto que podemos hacer para construir una cultura en donde las personas sean respetadas, valoradas y amadas. Leamos la Biblia con nuestros hijos y aprendamos con ellos el plan de Dios para nuestros cuerpos. [5]

Si ofrecemos esta base moral día tras día en pequeñas porciones y enseñamos a nuestros hijos acerca de su valor, ellos estarán mucho menos propensos a entregarse fácilmente a otro. Hacerlo requiere esfuerzo, paciencia y amor. Pero ¿no creen que vale la pena? [6] 

Fuente: 

[1] Desde el inicio hasta aquí traducido de Cfr Susan Ciancio. (Noviembre 3, 2021). Theology of the Body for Kids.

[2] Traducido de Cfr Adolfo J. Castañeda. (Abril 29, 2022). Using the Theology of the Body To Teach Chastity to Young Adult Children.

[3] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr Susan Ciancio. (Noviembre 3, 2021). Theology of the Body for Kids.

[4] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr Susan Ciancio. Junio 19, 2019. Protecting Your Kids From Premarital Sex.

[5] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr Susan Ciancio. (Noviembre 3, 2021). Theology of the Body for Kids.

[6] Traducido de Cfr Susan Ciancio. Junio 19, 2019. Protecting Your Kids From Premarital Sex.

Reflexión: ¿Vivo conforme a la voluntad de Dios en lo referente a mi cuerpo y a mi sexualidad?

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