Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Según el calendario tradicional y de acuerdo con una tradición milenaria de la liturgia romana, tras el equinoccio de otoño se celebran las Témporas de Septiembre. 

Esta observancia cristiana encuentra sus raíces en las festividades del Antiguo Testamento, particularmente en la Fiesta de los Tabernáculos (סֻכּוֹת, Sucot) y el Día de la Expiación (יוֹם כִּפּוּר, Yom Kipur), prescritas en el libro de Levítico: «A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos al Señor por siete días» (Levítico 23, 34).

Así como Israel agradecía a Dios la recolección de las cosechas del campo (Deuteronomio 16, 13) y recordaba su condición de pueblo peregrino en el desierto, la Iglesia santifica el cambio de estación reconociendo el dominio de Dios sobre el tiempo y la creación.

Consecuentemente, las Témporas se configuran como días de especial penitencia, ayuno y oración (celebradas el miércoles, viernes y sábado siguientes a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz).

En estas jornadas, la liturgia nos invita a dar gracias por los frutos de la tierra y a realizar obras de reparación, al tiempo que mantiene su tradicional vínculo con la santificación del clero, pues estas fechas representan una de las cuatro épocas del año consagradas en el Usus Antiquior

para la administración de la tonsura, las órdenes menores y las ordenaciones sacerdotales, lo que se refleja en una rica liturgia propia caracterizada por la multiplicidad de lecturas bíblicas y oraciones de súplica por las vocaciones.

En el siguiente video (que cuenta con traducción de audio automática) publicado en el canal Mass of the Ages, titulado «Why Ember Days matter more than you think» (Por qué las Témporas importan más de lo que crees), el Dr. Mike Foley explora el significado histórico y espiritual de las Témporas, antiguos periodos de ayuno y oración vinculados a las cuatro estaciones del año.

Además de su función agrícola, estos días tradicionalmente servían para realizar un examen espiritual trimestral y celebrar las ordenaciones sacerdotales. El contenido critica la pérdida de estas tradiciones en la liturgia moderna, argumentando que su restauración ofrece un equilibrio necesario frente a la visión distorsionada que el mundo actual tiene sobre el medio ambiente.

En definitiva, se presenta a las Témporas como una herramienta para reconocer que la gracia perfecciona la naturaleza y no busca reemplazarla.

El Dr. Michael P. Foley es un teólogo católico, ensayista y profesor de Patrística y de la iniciativa Great Texts en la Universidad de Baylor (Texas). Cuenta con un doctorado en Teología Sistémica por la Universidad de Notre Dame.

Es un reconocido experto y divulgador del patrimonio litúrgico católico, así como autor y editor de más de dieciocho libros, entre los que destacan sus obras sobre san Agustín, la Misa Tradicional en Latín (Traditional Mass Booklet, Lost in Translation) y su popular saga de libros de cultura católica (Drinking with the Saints, Dining with the Saints).

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