Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Ciudad de México.— En la madrugada del 7 de julio, alguien rompió el candado de una iglesia de 350 años en la Ciudad de México.

Se llevaron tres esculturas de bronce. Dos de ellas representan a un ángel abrazando a un niño… un homenaje a los pequeños que murieron de cáncer.

  • LAS PIEZAS NO HAN APARECIDO.

Probablemente las fundirán por el valor del metal. Ciento cincuenta mil pesos. Eso es lo que valen para quien las robó.

  • SEAMOS FIRMES: ¡QUE SE RESPETE LO SAGRADO!​

​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​¿Te sumas tú también? Sólo tardarás 20 segundos.

Entre las obras robadas se encuentran dos esculturas de ángeles que sostienen a un niño, creadas como homenaje a los menores fallecidos por cáncer.

La tercera pieza, inspirada en la obra de la artista española Remedios Varo, formaba parte del proyecto de embellecimiento artístico del templo impulsado por su párroco desde 2004. También fueron arrancadas placas de bronce con el significado de cada obra.

​El valor de las piezas se estima en 150.000 pesos mexicanos (unos 8.500 dólares), aunque su valor simbólico y memorial es incalculable.

El templo de Santos Cosme y Damián, que data de 1672 y sirvió históricamente como punto de partida para los misioneros que viajaban desde la Nueva España a Filipinas, representa un patrimonio vivo de la fe católica mexicana.

  • Pedimos respeto. Y pedimos que lo sagrado vuelva a ser tratado como sagrado.

El patrimonio artístico de las iglesias no pertenece solo a la comunidad creyente: es parte del alma histórica y cultural de México. Robarlo es atacar la memoria de todos.

La parroquia de los Santos Cosme y Damián lleva en pie desde 1672. Su párroco ha dedicado veinte años a restaurarla: un lugar de fe, de arte y de memoria.

Hace unas pocas semanas profanaron la Eucaristía una capilla de Coahuila, ofendiendo a Cristo presente en el Santísimo. No son hechos aislados… ¡se repiten continuamente!​

Por eso, desde Abogados Cristianos Hispanoamérica lanzamos una campaña de firmas para pedirle a la jefa de gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada Molina, que las estatuas sean devueltas y se protejan los templos católicos y garantice el respeto a los espacios sagrados y al arte sacro.

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Esto no es un robo más.

Es un ATAQUE al patrimonio, a la memoria de los niños que murieron, y a los que les recordamos.

¡Firma para EXIGIR QUE LAS DEVUELVAN!

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