Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

La fe no debe vivirse solo en Adviento, Navidad, Cuaresma o Semana Santa ni en fechas importantes. 

Seguir a Dios también se demuestra en lo cotidiano: en cómo hablamos, cómo tratamos a los demás, cómo ayudamos, cómo perdonamos y cómo actuamos cuando nadie nos ve.

Predicar con el ejemplo es vivir cada día de una manera que refleje el amor de Dios en nuestra vida. Porque de poco sirve hablar de fe, si nuestras acciones no la acompañan.

Que nuestra vida no solo hable de Dios en ciertos momentos, sino todos los días, con humildad, amor y testimonio verdadero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido Protegido