Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Que como yo los he amado, así se amen también ustedes los unos a los otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se tienen amor los unos a los otros. (Jn 13, 34—35)

SER TESTIMONIO DE CARIDAD EVANGÉLICA, ¡ES UNA MISIÓN QUE NOS TOCA A TODOS!

1. Saludo con profundo afecto a la amada Iglesia de Cancún-Chetumal, haciendo mío el caminar de cada uno de ustedes queridos hermanos fieles discípulos de Cristo Jesús.

El lema de nuestro Plan Pastoral 2024-2026, sin lugar a dudas, refleja lo que en primera persona ha vivido mi querido hermano don Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, que de Dios goce; a él he tenido la oportunidad de agradecer toda su entrega en favor de nuestra Iglesia, por su servicio generoso y entusiasmo en la misión, por su sencillez y cercanía, y por su actitud constante de escucha. Ocupando una imagen muy propia de la piedad popular del centro del país, le he dicho que concluía su servicio “coronado de flores”.

2. A mis hermanos presbíteros y diáconos, agentes ordenados para la misión, les agradezco todos sus afanes y les pido no perder la frescura del llamado recibido, tampoco pierdan la identidad del buen pastor que da la vida por sus ovejas, sigan trabajando unidos con la riqueza de dones y carismas que el Señor ha derramado sobre ustedes, logrando establecer junto con los laicos una iglesia sinodal unida en la misión; pues solo en el “seguimiento obediente y el discipulado fiel” podremos seguir por la senda correcta de santificación personal que difunde el buen olor de Cristo al pueblo Santo de Dios.

3. A ustedes queridos religiosos y religiosas, gracias por su carisma hecho apostolado que enriquece la vida de nuestra Iglesia, la hace bella y testimonial. Les ánimo, a seguir siendo testigos de esperanza y de paz, y a seguir caminando junto con nuestra Diócesis en cada paso y respuesta que el Señor nos vaya pidiendo, pues por su estilo de vida comunitaria y fraterna son “divulgadores de la concordia con la palabra y con su vida toda”.

4. Amados seminaristas, mi presbiterio en formación, gracias por su sí al Señor, son de entre todos los miembros de este pueblo de Quintana Roo quienes tienen un lugar especial en mi corazón; al corazón de ustedes me dirijo, ese corazón que hay que trabajar con especial esmero para ser pastores según el Corazón de Cristo y para que poco a poco toda su vida “huela a Evangelio”. Como decía el papa Francisco a los seminaristas de Sevilla: “aprovechen bien este tiempo intenso de formación, con el corazón en Dios, con las manos abiertas y una gran sonrisa para repartir la alegría de Evangelio a cuantes se encuentren con ustedes.

5. Queridos agentes de pastoral, muchas gracias por su servicio generoso y desinteresado, ejemplo fehaciente de la donación por Cristo y su Evangelio; les pido que me sigan ayudando a edificar la Iglesia por medio de “la unidad y la misión”. No se rindan en el servicio, sigan perseverando y dando testimonio de su fe en los ambientes en donde se encuentran.

6. Apreciables familias, iglesias domésticas, sigan siendo una comunidad de personas al servicio de la vida y de la dignidad del ser humano, transmisoras de las virtudes y valores del evangelio, semilleros de vida cristiana, participando en el desarrollo de nuestra sociedad y en la misión de la Iglesia de Cristo. “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Que como yo los he amado, así se amen también ustedes los unos a los otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se tienen amor los unos a los otros” (Jn 13, 34-35). Matrimonios, gracias por su respuesta a Dios en su vocación, no se cansen de edificarse mutuamente para contribuir a la formación de mejores seres humanos y cristianos.

7. A ustedes queridos jóvenes y adolescentes, esperanza de esta joven Iglesia de Cancún-Chetumal, su presencia y participación en la misión de la iglesia es muy necesaria, les pido: aspiren a cosas grandes, a la santidad y no se conformen con menos, únanse a Jesús nuestro Señor y entréguenle su juventud a Él.
Mis queridos niños y niñas, tan importantes para todos nosotros, gracias por recordarnos continuamente que somos hijos y hermanos que nos necesitamos unos a otros.

8. Abuelos queridos, ayúdennos a fortalecer y edificar nuestra sociedad con su sabiduría, y experiencia, a conservar las buenas tradiciones y costumbres de nuestros pueblos y las raíces que ustedes representan, con la firmeza y los nutrientes que revitalizan el tejido social tan necesitado de salud.

9. A los fieles miembros de los pueblos originarios, gracias por acogernos y permitirnos aprender a amar estas tierras tan bellas, que Dios nos conceda seguir cuidando junto a ustedes nuestra casa común.

10. Estimados hermanos cristianos de diferentes denominaciones, unidos por nuestra fe en Cristo y por el bautismo, espero que podamos trabajar “hombro con hombro” por el bien de los quintanarroenses. De igual manera, a todos los grupos religiosos presentes en nuestro Estado, quisiera presentarme como un hijo de Dios que les mira como hermanos y desea trabajar con ustedes por la dignidad de lapersona y por la paz.

11. Finalmente, a todas las autoridades civiles, agradezco su servicio para cuidar del bien común de sus ciudadanos, a ellos también nosotros venimos a servirles espiritualmente, y estoy convencido de que juntos podemos hacer mucho bien en favor de todos, por eso desde ahora cuenten con su servidor. Les encomiendo en mi oración para que con su servicio y trabajo se establezca una sociedad más humana, pacífica y justa. A todos los hombres y mujeres de buena voluntad, quiero que sepan que en mí tendrán siempre un hermano y un amigo.

12. Gracias querida Iglesia que peregrina en el Estado de Quintana Roo, para todos ustedes un servidor, un hermano, un padre; que, con alegría y fe, viene a dar la vida por ustedes. Santa María de Guadalupe nos acompaña y nos alienta como a san Juan Diego para que, en medio de las tribulaciones, no perdamos de vista que ella espera siempre una casita sagrada en donde mostrarnos a Aquel que es todo su amor: Jesucristo Nuestro Señor.

“Según tu palabra”

+Mons. Salvador González Morales

Obispo de Cancún-Chetumal

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