Por Jaqueline Rivera García/COBAEV
Este domingo 22 de febrero fue un día muy triste para las familias de esos héroes que se entregaron su por su país, hoy y siempre México les debe respeto eterno.
A todos los elementos de nuestras fuerzas armadas que hoy partieron por defender a México, no existen palabras suficientes para expresar la gratitud que les debemos. Su entrega fue más grande que el miedo, más fuerte que el peligro y más profunda que cualquier sacrificio.
Dejaron atrás sueños, familias y momentos irrepetibles para cumplir con el más alto honor: proteger a su nación y a su gente.
Hoy México inclina la cabeza con respeto y el corazón conmovido.
Gracias por cuidar de todos, incluso con su propia vida.”
Vuelen alto guerreros. Que en paz descansen.
