Konaté Hernandez/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Mensaje del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Monseñor Ramón Castro Castro https://youtu.be/M5WHdtYKajw?si=EhN-OC6yXflQUGFd 

 «Trabajadores del Reino» ¡Ya está disponible el capítulo 29 de la serie de catequesis “Venga a Nosotros Tu Reino”! 

  • La parábola de los trabajadores de la viña, revela la dignidad del trabajo y la preocupación de Dios por quienes no tienen oportunidades. 

En México, esta preocupación resuena con fuerza. 

  • Millones de personas carecen de empleo digno, especialmente jóvenes que, ante la falta de opciones, son tentados por caminos de violencia y destrucción.

La Parábola de los trabajadores de la viña, Parábola de los obreros de la viña o Parábola del patrón generoso, es una parábola de Jesús que aparece en el capítulo 20, del Evangelio de San Mateo.

  • El reino de los cielos es semejante a un amo que salió de madrugada a contratar trabajadores para su viña. Acordó pagarles un denario por el día y los envió a su viña.

A eso de las 9:00 am salió y vio a otros que estaban en la plaza sin hacer nada. Les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar en mi viña, y os pagaré lo justo’. Así que fueron. Volvió a salir a las 12:00 pm y a las 3:00 pm e hizo lo mismo. Y a la hora undécima salió y encontró todavía a otros parados, y les preguntó: ‘¿Por qué habéis estado aquí todo el día sin hacer nada?’ ‘Porque nadie nos ha contratado’, respondieron. Les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar en mi viña’. 

Al atardecer, el dueño de la viña dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su salario, empezando por los últimos contratados y siguiendo por los primeros’. Los obreros contratados a la hora undécima vinieron y recibieron un denario cada uno. Y cuando llegaron los primeros contratados, esperaban recibir más. 

  • Pero cada uno de ellos recibió también un denario. Al recibirlo, murmuraban contra su amo. Dijeron: ‘Los últimos en ser contratados sólo han trabajado una hora, y tú los has igualado a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor. Pero él respondió a uno de ellos: ‘No estoy siendo injusto con vosotros, amigo. ¿No aceptasteis trabajar por un denario? Toma tu paga y vete. 

Quiero dar al último contratado lo mismo que a ti. ¿No tengo derecho a hacer lo que quiera con mi propio dinero? ¿O es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno?».

  • Así que los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos’.

La Vulgata, otras versiones y bastantes códices griegos añaden: Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.

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