Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Se iban a casar, pero Dios tenía otros planes: la historia real de Javier y Trinidad que hoy viven su vocación.
Antes de que sus vidas tomaran caminos tan distintos, P. Javier Olivera Ravasi y Hermana Marie de la Sagesse (cuyo nombre de bautizo es Trinidad María Guiomar) eran novios enamorados y planeaban casarse después de terminar sus estudios de derecho.
- Ambos crecieron en familias católicas en Argentina y se reencontraron ya jóvenes cuando iniciaron su noviazgo. Pasaban tiempo juntos, compartían lectura, cultura, oración, asistían a conferencias católicas y rezaban el Rosario y la Eucaristía.
Fue una relación auténtica, enriquecedora y profunda. Sin embargo, la Providencia de Dios tenía otros planes.
El hermano mayor de Trinidad decidió ingresar al seminario, lo que los llevó a reflexionar: ¿Y si Dios nos llamara a algo más grande que el matrimonio?
- Lo primero que pensaron fue que era una locura… pero esa inquietud en sus corazones no desapareció. Durante dos años de discernimiento, cada uno fue escuchando cómo Dios los invitaba a entregarse por completo a Él. No fue fácil, hubo dudas y tensión entre lo que soñaban como pareja y lo que sentían en el corazón.
Finalmente, ambos comprendieron que Dios los estaba llamando a servirle de una manera radical y total. Al terminar sus estudios, Javier entró al seminario y fue ordenado sacerdote en la Diócesis de San Rafael, donde también se ha dedicado a la apologética católica y a acompañar a otros que discernían su vocación.
- Por su parte, Trinidad —ahora Hermana Marie de la Sagesse— hizo sus votos perpetuos en la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso y realiza su apostolado en Francia.
Hoy conservan una amistad profunda y respetuosa, y coinciden en que lo que vivieron fue una delicadeza de la Divina Providencia que transformó su amor humano en una entrega total a Dios.
- Una historia que nos recuerda que Dios puede cambiar nuestros planes… pero nunca destruye el amor que ha sembrado.
