Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Entrega 6. En la época de Cristo y de la antigua Roma, la anticoncepción estaba muy extendida. Incluso tenemos los escritos antiguos de un ginecólogo del siglo II llamado Sorano de Éfeso. Él escribió recetas de más de 40 brebajes espermicidas, a base de frutas y nueces, que una mujer podía insertar en su cuerpo. Curiosamente, todos los cristianos se opusieron. Tenemos un montón de textos de los primeros escritores cristianos condenando completa y unánimemente el acto de la anticoncepción.
A medida que pasaban los años, las cosas se volvían más supersticiosas. En la Edad Media, las mujeres a veces usaban un amuleto alrededor del cuello para evitar el embarazo. El amuleto contenía cosas como el hígado de un gato o la cera del oído de una mula. Personalmente, creo que esos anticonceptivos debían ser efectivos, porque no estoy seguro de cuántos hombres querrían salir contigo si llevas hígado de gato alrededor del cuello. Pero sea como sea, también animaban a las mujeres a beber pociones para mantener el embarazo a raya. Se descubrió que estas pociones incluían cosas como plomo, mercurio, arsénico y estricnina. La anticoncepción funcionaba porque probablemente iba a matar a la madre en el proceso, así que no más niños.
Los reformadores protestantes intervinieron en esto. Respecto a Onán, de quien Génesis 38 relata que se acostaba con la mujer y durante el coito se retiraba para derramar su semilla en el suelo, Martín Lutero dijo: “Su acción era sumamente sucia. Él es la base de los desgraciados, es el pecado más vergonzoso, más atroz que el incesto, el adulterio, la falta de castidad, es sodomítico”. Dijo que era el crimen más vergonzoso y que por lo tanto merecía ser muerto por Dios, lo cual era lo que sucedía en el relato de La Escritura. “Cometió una mala acción, por lo tanto, Dios lo castigó”. Esos son los protestantes. Juan Calvino dijo que era algo monstruoso; John Wesley, dijo que el pecado de Onán era evidencia de afectos viles y que los que cometen el pecado de Onán desagradan al Señor y destruyen sus propias almas. No escucharán una homilía católica tan en contra de la anticoncepción como lo estaban los reformadores protestantes. Y así continuó siendo en los años 1500 y 1600.
Hacia 1800 se inventó la vasectomía. Al principio no se introdujo como una forma de planificación familiar. De hecho, la primera investigación que tenemos al respecto es del Medical Journal de Gran Bretaña, que explica que originalmente se usó para controlar el número de delincuentes, drogadictos o de personas con problemas mentales, querían eliminarlos de la sociedad.
Después de 1900, la experimentación continuó. Si buscas en revistas para mujeres de la década de 1930, tipo Today o Cosmopolitan, puedes encontrar que a veces recomendaban a las chicas que usaran cosas como Lysol (desinfectante para superficies) en su cuerpo como anticonceptivo. Las compañías de medicamentos para el pie de atleta también recomendaban a las mujeres el medicamento para evitar el embarazo. Si crees que eso es un poco bárbaro o arcaico, no hemos avanzado mucho. El principal ingrediente activo de los espermicidas actuales también es usado en detergentes para ropa, limpiadores domésticos y cremas de afeitar. No hemos progresado tanto como pensamos.
Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de la charla: “Green sex”, con autorización de Jason Evert. Parte 6 de 21.

