Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA 

Cómo ser novio de tu alma gemela. Entrega 15. Ya vimos algunas de las cosas que hay que hacer para construir las bases de la relación. Ahora, quiero dejarte con 5 cosas que no debes hacer. 

Primera: No olvides que el propósito del noviazgo es encontrar un cónyuge. No es porque te sientas solo, porque todos los demás tienen uno o porque quieras que alguien te envíe un mensaje de texto el viernes por la noche. El propósito es encontrar un cónyuge. 

Muchas veces las relaciones se dan tan rápido, es algo como: «Es lindo, es agradable, huele bien, OK, salgamos». Y después es como: «Oh, él es un fastidio, vamos a terminar». Y empieza un ciclo de unión, ruptura, unión, ruptura, que es un mejor entrenamiento para el divorcio que para el matrimonio. 

Hay que dar un paso atrás para obtener respuestas a las preguntas: ¿ella realmente saca lo mejor de mí? ¿Es el tipo de mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida? Hay que responder a estas preguntas, y si una persona no vale la pena para casarse, no vale la pena salir con ella. 

A veces, la gente entiende esa ecuación al revés, así que, chicas, las animo a no tener un noviazgo misionero. No inicien una relación con un hombre esperando arreglarlo, cambiarlo, ser el Mesías para él y la solución a todos sus problemas. Chicas, la mala noticia es que a veces se pueden quedar allí atrapadas. ¿Amistades misioneras? Fantástico. Pero cuando se trata del noviazgo, de una relación con miras al matrimonio, no es el momento para tratar de arreglar o cambiar a la gente. Quieres casarte con alguien esperando que siga siendo como es el resto de su vida, en lugar de esperar poder cambiarlo. O terminas saliendo con un proyecto en lugar de con una persona.

Conocí a una chica que su novio la engañaba y la engañaba, y ella no lo dejaba. Así que le pregunté: 

—¿Por qué no le terminas?

—Es que creo que debería continuar con la relación.

—¿Por qué?, ¿qué esperanza hay? 

—Jason, él me dijo que cuando estaba besando a la otra chica, estaba pensando en mí. 

Malas noticias. No debemos tener noviazgos misioneros ni noviazgos por Internet. No me opongo a que inicialmente se conozcan por Internet. Conocer a un potencial candidato a través de un buen servicio católico de citas en línea está bien. El encuentro por Internet está bien, pero las citas no pueden tener lugar en línea, la relación de pareja tiene que estar enraizada en la realidad. 

Un adolescente me escribió por correo electrónico páginas y páginas de todos los problemas de la relación que tenía con una chica y me decía: «Fue a la fiesta y habló con ese chico, sabiendo que yo no quería que hablara con él, y ahora estamos peleando por eso otra vez». Para hacerlo aún más difícil dijo: «Llevamos dos años de novios y aún no he podido conocerla». No es broma, dos años en los que aún no se han conocido. Esto es lo que pasa cuando empiezas a salir principalmente con tu imaginación. 

Ese es un reto especial para las chicas porque, sí, tienen la capacidad, ese poder de cambiar el corazón de las personas, pero debe ser antes de la relación y no una vez que están en ella. Eres novia de una persona, no de un proyecto.

Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 15 de 20.

Reflexión: ¿Es bueno para mi iniciar un noviazgo si la persona que me gusta no tiene las cualidades que busco o si no es el momento adecuado? ¿Tiene mi novio o novia las cualidades que deseo para mi futuro cónyuge?

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