Por Dennise Angélica Gallegos Chapol 

Solo necesito un momento de tu tiempo, porque algo enorme está ocurriendo en la ONU, y casi nadie está hablando de ello.

En este momento, representantes de gobiernos y funcionarios de la ONU se apresuran a finalizar una Declaración Política de la ONU diseñada para reforzar y acelerar la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (los ODS).

Si no la has escuchado, la Agenda 2030 es el plan maestro de la ONU para rehacer el mundo: desde tu economía y consumo de energía hasta tu alimentación, tu familia, tu libertad de expresión e incluso tu identidad digital.

A primera vista parece inofensiva: 17 objetivos brillantes con eslóganes como “acabar con la pobreza” y “salvar al planeta”. Pero detrás del telón se esconde algo mucho más oscuro: un impulso hacia la gobernanza global, la vigilancia digital, el aborto como “derecho universal” y la lenta erosión de la soberanía nacional.

Y por eso, este puede ser el ataque almas peligroso hasta ahora contra tu forma de vivir, la manera en que educas a tus hijos y tu libertad de vivir tu fe. Porque cada vez que personas de fe se atreven a objetar, son tachadas de “extremistas” o acusadas de difundir “odio.”

La Asamblea General de la ONU lo aprobará sin resistencia este septiembre. Y en noviembre, los líderes mundiales se reunirán en Doha, en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social, para adoptarlo formalmente.

Una vez que eso suceda, se convierte en el modelo de la ONU para presionar a México a obedecer las definiciones globalistas de “progreso” en leyes, tribunales, acuerdos comerciales, paquetes de ayuda y sistemas educativos durante décadas.

¿La peor parte? Esperan que no te des cuenta. Lo disfrazan con frases como “desarrollo inclusivo”, “justicia” y “no dejar a nadie atrás”. Pero escondido dentro está el diseño de un sistema globalista y radical de arriba hacia abajo: ideología de género radical, control del discurso, identidades digitales globales y élites no electas diciéndote cómo vivir.

Por favor, suma tu nombre: dile al embajador Héctor Vasconcelos y a Sheinbaum que rechacen esta peligrosa Declaración mientras las negociaciones aún están en curso.

Así es como buscan meter la Agenda 2030 en tu vida: a través de “soft law” que parece voluntario… hasta que se usa en tribunales, acuerdos de financiamiento y sistemas educativos. Y si permanecemos en silencio, quedará sellado.

No esperes a noviembre. Tú y yo todavía podemos presionar a los delegados y representantes para que cambien el texto ahora mismo.

Esta puede ser nuestra única oportunidad—antes de que la puerta se cierre para siempre.

Gracias por estar con nosotros en esta lucha, indicaron Norma del Socorro Álvarez Ledesma, Sebastian Lukomski, Rodolfo Álvarez Riveroll, Gisselle Rodríguez López, Adalberto Lira Obil, Gabriel Arturo Ocaña Amador, ejecutivos del equipo de CitizenGO

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