Por Gisselle Rodríguez López
Miles de mujeres en México están en peligro por el uso de pastillas abortivas sin supervisión médica.
El misoprostol y la mifepristona, medicamentos que originalmente no fueron creados para abortar, hoy se venden sin control en farmacias y se anuncian libremente en redes sociales. Esta práctica irresponsable pone en riesgo la salud y la vida de las mujeres en México. Está demostrado que el uso de estos fármacos sin acompañamiento médico puede tener consecuencias fatales.
Firma para exigir a las autoridades que actúen de inmediato y frenen la venta libre de pastillas abortivas en México.
Contexto de la campaña
En México, la venta y el uso del misoprostol y la mifepristona como métodos abortivos se ha extendido sin regulación.
Estos fármacos deberían utilizarse solo bajo prescripción médica y en un entorno hospitalario controlado, pero hoy circulan libremente en farmacias, internet y redes sociales.
Los riesgos son gravísimos: hemorragias severas, infecciones, daños permanentes en el útero e incluso la muerte. Médicos han alertado que son un “enemigo silencioso”, especialmente para mujeres jóvenes y adolescentes que, al no recibir atención médica, quedan expuestas a complicaciones fatales.
Además, la falta de control por parte de las autoridades mexicanas ha normalizado un acceso libre que pone en jaque la salud pública. No existen protocolos claros de seguridad, ni campañas oficiales de información, y la farmacovigilancia es prácticamente inexistente.
Los datos hablan por sí solos:
39,000 mujeres mueren cada año en el mundo (OMS) por practicarse abortos desde casa.
¡Abortar en casa NO es seguro!
Registros oficiales de COFEPRIS:
2010 a 2017:
Misoprostol: 712 efectos adversos
Mifepristona: 9 efectos adversos
2010 a 2018:
Misoprostol: 1,629 efectos adversos
Mifepristona: 24 efectos adversos
2019:
Misoprostol: 1,671 sospechas de eventos adversos
Mifepristona: 24 sospechas de eventos adversos
Los efectos adversos incluyen trastornos cardíacos, neurológicos, gastrointestinales y endocrinos, además de sangrado endometrial, cólicos, dolor abdominal, calambres, náuseas, vómito, diarrea, escalofríos, fiebre, ansiedad, cefalea… e incluso un caso documentado de cáncer en 2018.
Nuestra exigencia va dirigida a:
Redes sociales (Meta y otras): para que restrinjan la promoción y venta de estos fármacos.
Farmacéuticas: responsables de permitir la venta indiscriminada y poner en riesgo la salud de miles de mujeres. Secretaría de Salud y COFEPRIS: encargados de frenar y regular el uso de estos medicamentos y de informar a la ciudadanía sobre sus riesgos.
El Congreso de la Unión: para aprobar reformas que garanticen una regulación estricta sobre la venta y uso de misoprostol y mifepristona en México.
Firma la campaña y súmate a esta exigencia en defensa de la vida y la salud de las mujeres.
