Cancún, Quintana Roo, a 3 de junio de 2021. – Con las recomendaciones de las autoridades de sanidad, las comunidades parroquiales de la Iglesia Particular, con la guía espiritual de sus párrocos se congregaron a conmemorar la Solemnidad del Jueves de Corpus Christi.
La fe es alegría espiritual, interior, profunda y duradera que alimenta al pueblo de Dios con la Sagrada Eucaristía, indicó el padre José Antonio Blanco Ortega, L. C.
Con un breve recorrido para manifestar su fe al Cuerpo y la Sangre del Señor, a las 6 de la tarde, en las inmediaciones del céntrico parque de las Palapas en Cancún, y de una Hora Santa para disponerse a participar de la Santa Misa.
Explicó que hay alegrías superficiales, externas que no duran, mientras que la verdadera alegría es profunda porque viene de Dios que se nos da como alimento en un complejo misterio, vedado al entendimiento y comprensión humanas, pero que nos fortalece y da seguridad para poder caminar, y recordar que Dios está en medio de nosotros en esta pandemia.
Como humanos necesitamos sentir la presencia del Señor en este Sacramento para vivir en gracia, mientras que los Ángeles y los santos no lo necesitan porque ya están en la presencia del Señor.
El de Jesús fue un sacrificio cruz en la cruz cruento, tal como hacían los judíos en la Antigua Alianza con el sacrificio de un cordero, cabrito, hoy se actualiza en la Santa Misa, cuando en el altar el sacerdote presenta en un sacrificio incruento el vino y el pan que a través de la epíclesis se convierte en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, subrayó el padre José Antonio Blanco Ortega, L. C.
