Por Angélica Denisse Gallegos Chapol
Bajo el discurso de “derecho a decidir”, en una secundaria pública de Jalisco se está transmitiendo una narrativa abortista a menores.
Sí, como lo lees. En Ocotlán, Jalisco, el gobierno municipal inauguró la primera “ Feminiteca ” dentro de una secundaria pública.
Las “Feminitecas” se presentan como un espacio innovador para niñas y adolescentes: un lugar seguro para hablar de autoestima, prevención de violencia, salud menstrual y acompañamiento emocional.
Y un espacio así, bien enfocado, podría hacer mucho bien.
Las adolescentes necesitan espacios donde se les escuche, donde puedan recibir orientación y apoyo real. Nadie está en contra de eso.
Pero dentro de los contenidos difundidos en este espacio se transmite una narrativa clara: la idea de que el embarazo es solo una cuestión de decisión individual y de autonomía corporal.
Se habla de “decidir si quieres o no tener hijos”. Se habla de “decidir sobre tu cuerpo”.
Lo que no se explica es que en un embarazo no hablamos solo de un cuerpo. No se menciona que existe un ser humano en desarrollo con identidad biológica propia. No se presenta la dimensión humana, científica y ética de lo que implica terminar con esa vida en gestación.
Reducir todo a autonomía individual ante menores de edad no es educación integral. Es una narrativa parcial.
Y cuando esa narrativa se presenta dentro de una escuela pública, respaldada por autoridades y financiada con dinero de todos, adquiere el peso de verdad oficial.
Eso es inaceptable. Es inaceptable porque los padres no están siendo consultados sobre este enfoque. No existe un mecanismo claro de consentimiento informado ni de revisión pública de los materiales.
Es inaceptable porque la educación pública debe formar con responsabilidad, no promover una visión ideológica sobre un tema que involucra directamente la vida humana.
Es inaceptable porque los adolescentes confían en lo que se les enseña en la escuela. Lon asumir como información completa y equilibrada.
La Feminiteca podría centrarse en prevenir la violencia, fortalecer el liderazgo, acompañar emocionalmente y ofrecer apoyo real a las niñas.
Pero cuando se introduce una narrativa que normaliza el aborto bajo el lenguaje de “decidir”, se cruza una línea.
Además, las propias autoridades han señalado que este modelo podría replicarse en más escuelas.
Lo que hoy ocurre en una secundaria puede convertirse mañana en política pública extendida.
Si no se corrige ahora, después será mucho más difícil hacerlo. Las niñas merecen información completa, no narrativa incompleta. Los padres merecen transparencia. La educación pública merece neutralidad en temas de vida y muerte.
Por eso alzamos la voz. Para que la Feminiteca cumpla su propósito de apoyar a las niñas, sin convertirse en un vehículo de promoción ideológica.
Firma la campaña y exige a la directora Mónica Martínez y a la alcaldesa Deisy Ángel que quiten inmediatamente la narrativa abortista de las Feminitecas.
https://citizengo.org/es-mx/lf/17616–no-a-la-narrativa-abortista-en-la-feminiteca-?dr=1916102::
