Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C., Obispo emérito de la Diócesis de Cancún–Chetumal, nos deja un legado invaluable de esperanza, solidaridad y amor al prójimo. 

Su vida y trayectoria estuvieron marcadas por una auténtica vocación pastoral, el compromiso con el servicio y una entrega constante a las personas, especialmente a quienes más lo necesitaban. 

Fue un guía que acompañó el crecimiento de Cancún y de Quintana Roo con cercanía, diálogo y un profundo sentido humano. 

A su familia, a la comunidad católica a y todos quienes hoy lo despiden, les envío un abrazo solidario y mi acompañamiento en este momento de dolor. Descanse en paz. Ver más fotos aquí:

https://www.facebook.com/share/1Samwtp6cZ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido Protegido