Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Falta poco, Madre del Adviento, falta poco para que el cielo bese la tierra, para que la tierra se abra y germine Jesús.  

Falta poco, Señora y el mundo aún duerme entre sombras, pero tú velas, tú esperas, tú crees. 

  • Enséñanos a esperar como tú, a preparar el hogar interior, a encender la lámpara de la fe.

Falta poco, María, y cada día que pasa es un paso hacia el milagro.

  • Ven, camina con nosotros, y cuando llegue la hora, llévanos contigo al portal donde Dios se hace pequeño, y el amor se hace eterno…, amén.

En Navidad, Jesús es el superhéroe

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