- Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Entrega 11. Y los efectos secundarios van mucho más allá de la mujer. ¿Sabes quienes están pagando el precio ahora? Los peces. Seattle Post Newspaper (El periódico de Seattle), explica lo que sucede: las hormonas anticonceptivas de las mujeres pasan de su orina al alcantarillado y a la planta de tratamiento de aguas residuales. Pero estas plantas no están diseñadas para filtrar las hormonas sexuales sintéticas, así que todos los peces que están donde llega el agua acaban consumiendo la píldora. En Seattle, las ranas de río, las nutrias y los peces tienen hormonas femeninas, lo que hace que la especie masculina sea menos masculina. En Canadá, el estrógeno de las píldoras en el agua está modificando el género de los peces macho. Están encontrando peces macho con huevos en sus testículos y ahora están apareciendo peces hermafroditas en todo el país.
- Para Activarte y Seguir las noticias del periódico Sagrada Familia, abre este enlace y Escanea el Código QR en Telegram o WhatsApp: https://periodico-sagrada-familia-diocesis-quintana-roo.com/?s=ESCANEA
En Boulder, Colorado, hicieron un estudio sobre 123 peces que sacaron río abajo de la planta de tratamiento de aguas residuales y descubrieron que aproximadamente el 90 por ciento de ellos eran hembras. Las hormonas estaban inclinando a todos los peces en la dirección femenina, incluso encontraron diez peces intersexuales que no eran ni machos ni hembras. Aguas arriba de la planta no se encontraron ese tipo de peces. Le preguntaron a un hombre que está muy involucrado con el tema ambiental: “¿Qué debemos hacer en este caso?”, y dijo: “Bueno, respecto al medio ambiente hay mucho que hacer, pero no creo que nadie deba pensar en reducir el control de la natalidad por el bien de un arroyo”.
Otra mujer dijo: “Bueno, no sé, como alimentos orgánicos, pero decirle a la gente que no use anticonceptivos, eso se mete en el dormitorio y yo hasta allá no voy. Así que mejor dejemos eso así”. Y preguntaron: “¿Pero con qué justificación se puede ser tan descuidado con el medio ambiente?”. Y los ambientalistas dicen: «Pongan las cosas en perspectiva, es una compensación, si no estás usando control de la natalidad, un bebé no deseado será un emisor masivo de carbono». No sé ustedes, pero yo tengo cuatro hermosos emisores de carbono en casa, sus nombres son John Paul, Kolby, Mary y Michael.
Y agregan: “No importa qué tipo de anticonceptivo uses, tendrá menos impacto en el medio ambiente que la creación involuntaria de una copia de ti mismo que quema combustible fósil y usa pañales”. Oh, gracias por el voto de confianza en el valor de mis hijos. Pero esa es la idea que tienen. Cuando se trata de cosas como estas no son tan verdes como pretenden.
Hoy en día todo es verde. Estuve en el aeropuerto de San Diego esta semana, y decían que el nuevo aeropuerto será verde. En el avión tenían un anuncio sobre cómo ayudaban al medio ambiente con los aviones. Hay alimentos ecológicos para bebés, coches ecológicos, verde esto, verde aquello. Pero ¿no debería ser lo más natural y ecológico el regalo de nuestra sexualidad humana?
Oyes a la gente todo el tiempo: «Vamos, el sexo es natural; ¿por qué no puedo ver porno?». «El sexo es natural, ¿por qué no puedo tenerlo con mi novia?”. “El sexo es natural”, ¿de verdad? Descubrirás que las personas que dicen que el sexo es natural son las menos propensas a tener sexo de forma natural. “Nos da miedo”.
¿Crees que el sexo es natural? Adelante, sin portátil, sin anticonceptivos, sin barreras, sólo un hombre y una mujer. Y dirán: «Wow, wow, espera un momento, no estoy preparado para eso». Eso es sexo natural. Un hijo es la forma en que Dios nos dice: «Mira, el hijo es permanente y ustedes dos deben serlo también». Dios, su vida y su amor unidos dentro del vientre de una mujer por una razón particular.
- Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de la charla: “Green sex”, con autorización de Jason Evert. Parte 11 de 21.
- Reflexión: ¿Qué importancia tienen para mí los hijos?
