Por Norma del Socorro Álvarez Ledesma
Imagina que:
Una madre sentada junto a la cama de su hijo en un hospital mexicano.
Un niño de 13 años, enfermo, sí… pero con toda la vida por delante. Asustado. Agotado. Aún con esperanzas.
Esa madre lucha sola contra un sistema que no le da medicinas, ni cuidados paliativos, ni apoyo. Lo único que pide es que su hijo reciba atención digna. Nada más.
Y mientras ella suplica por tratamientos… La diputada Olga Leticia Chávez Rojas, de Morena, impulsa una ley que permitiría aplicar la eutanasia incluso a menores de edad si los padres lo autorizan.
Antes que cuidados paliativos. Antes que terapias. Antes que cualquier alternativa que proteja la vida. Así, sin más.
La cultura de la muerte disfrazada de compasión. La vía rápida para un Estado que prefiere eliminar al que sufre, en vez de cuidarlo. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esto? ¿En qué momento aceptamos que el gobierno pueda “apagar” vidas vulnerables? ¿Quién le dio a una diputada el derecho de jugar a ser Dios?
Esto tiene que parar YA. Nadie, absolutamente nadie, tiene autoridad moral ni legal para decidir que la muerte es una opción “más fácil” que cuidar a un inocente. Y ahora depende de nosotros.
Hemos lanzado una petición para exigir al Congreso de la Unión que detenga esta ley, la rechace completamente y proteja la vida de los más indefensos. ¿nos ayudas firmando? Solo tardarás 20 segundos y puede marcar una diferencia enorme.
