Buenos días, hoy sor María Jesús nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
TODO NUEVO
Para conservar mejor la comida cuando sobra, a veces utilizamos film transparente. Ese día tenía que ponerlo sobre una bandeja un poco grande. Me parece muy útil, así que me dispuse a cortar un buen trozo cuando… ¡uy!, se está pegando este extremo. Suelto todo, intento despegarlo… misión imposible. Se juntaron otras partes, yo empeñada en resolver los pegados espontáneos, y nada. Al final corté otro trozo para empalmar… algo pude aprovechar, pero si desde el principio hubiera usado un trozo más pequeño, lo habría solucionado.
¡Dios mío! ¡Qué sofoquina para nada! Bueno, para casi nada, porque ahí también el Señor me dio una lección de vida. Cuántas veces nos empeñamos en que algo salga exactamente como lo habíamos pensado y se nos enreda. No nos abrimos a otras soluciones posibles, quizá incluso mejores. Damos vueltas a lo mismo sin ver horizonte, nos cansamos, nos desgastamos… incluso en la oración.
Santa Teresa de Jesús decía que “tienen su oración tan concertada como sus vidas”. Esta frase es tremenda: tener la vida tan controlada que uno se desbarata ante la novedad que puede presentarse. Qué útil es parar unos segundos, tomar distancia, invocar al Espíritu Santo y acoger una nueva inspiración. Porque ése es el camino de la paz en todo.
El Señor quiere mostrarnos algo nuevo cada día, para que vivamos felices con Él. ¡A vino nuevo, odres nuevos! El Señor nos llama a renovarnos.
Hoy el reto del amor es mirar todo lo que en tu vida corre el riesgo de convertirse en rutina. Mira los replegues que se te han hecho e invoca al Espíritu Santo:
“Ven, dulce huésped del alma,
tregua en el duro trabajo,
gozo que enjuga las lágrimas,
descanso de nuestro esfuerzo…”
VIVE DE CRISTO
